El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, lanzó una fuerte advertencia sobre el presente y futuro del sistema sanitario argentino: aseguró que el país atraviesa un escenario de “gravedad extrema” y alertó sobre la posibilidad concreta de un colapso del sistema de salud en los próximos meses.
La exposición se dio este miércoles en el Congreso de la Nación Argentina, donde el funcionario participó de un plenario de comisiones legislativas. Allí vinculó la crisis con la reducción de recursos económicos destinados al sector, situación que, según afirmó, ya impacta directamente en la capacidad de respuesta de hospitales y centros de atención.
Durante su intervención, Kreplak describió un panorama crítico:
“Estamos viviendo un momento sanitario de una gravedad extrema”, sostuvo ante los legisladores.
El ministro explicó que el sistema ya presenta dificultades para atender la demanda y advirtió que el escenario podría agravarse en el corto plazo. En particular, expresó un “temor enorme” por el impacto que esta situación tendrá en la provincia de Buenos Aires.
Según detalló, hasta enero de 2026 se registró un recorte del 62% en medicamentos e insumos, lo que pone en jaque la atención en el sistema público. “Hoy el derecho a la salud está seriamente en discusión”, remarcó.
Además, apuntó contra la gestión del presidente Javier Milei, al considerar que las decisiones responden a una política “deliberada y planificada” que afecta directamente al funcionamiento sanitario.
Uno de los puntos más sensibles abordados fue la campaña de vacunación. Kreplak advirtió que la cobertura de la vacuna antigripal en territorio bonaerense apenas alcanza el 16%, con una proyección que difícilmente supere el 20%.
“Se perdió una ventana de oportunidad”, afirmó, y alertó que esta situación podría generar una mayor carga de enfermedad durante el invierno.
La falta de dosis, atribuida a una menor compra por parte del Gobierno nacional, deja a gran parte de la población sin inmunización, lo que podría traducirse en un aumento de consultas en guardias y complicaciones en patologías graves como infartos o accidentes cerebrovasculares.
El ministro también puso el foco en la situación del PAMI, uno de los pilares del sistema para adultos mayores.
Según indicó, el organismo sufrió un recorte del 40% en su presupuesto, lo que derivó en una caída del 28% en la entrega de medicamentos.
“Uno de cada cuatro jubilados no puede retirar sus medicamentos”, graficó Kreplak.
Esta situación genera un efecto directo: cada vez más afiliados con cobertura recurren al sistema público, incrementando la presión sobre hospitales y centros de salud.
Otro punto crítico es la discontinuidad del programa Remediar, que garantizaba acceso gratuito a medicamentos esenciales en centros de atención primaria.
Kreplak calificó su cierre como “el tiro de gracia” para el sistema, al señalar que ya en enero de 2026 el recorte alcanzaba el 55%, dejando sin cobertura a amplios sectores.
El funcionario describió situaciones extremas en territorios vulnerables, donde la falta de insumos básicos compromete directamente la atención médica.
El deterioro en salud mental también formó parte del diagnóstico. El ministro advirtió que se trata de una de las principales causas de padecimiento y muerte en el país.
Según explicó, los suicidios —especialmente entre adolescentes y adultos mayores— superan la suma de víctimas por homicidios y accidentes de tránsito, y cuestionó la falta de inversión nacional en el área.
“No se puede discutir esto sin recursos”, sostuvo.
En el tramo final de su exposición, Kreplak fue contundente:
“Todo indica que vamos a un colapso del sistema de salud”.
El ministro advirtió sobre el riesgo de atravesar el invierno con menos del 20% de adultos mayores vacunados, lo que podría saturar aún más la capacidad de atención.
Si bien responsabilizó al Gobierno nacional, aseguró que desde las provincias y municipios intentarán sostener el sistema “con todo lo disponible”.
Finalmente, pidió dejar de lado las disputas políticas y avanzar en una coordinación federal urgente:
“No es una situación para chicanas. Necesitamos trabajar en conjunto para evitar que la crisis sanitaria se profundice”, concluyó.