Un nuevo escándalo internacional amenaza con golpear la imagen del presidente Javier Milei en medio de cuestionamientos por el manejo económico y la falta de dólares en la Argentina. Esta vez, el foco está puesto en una serie de audios filtrados que comprometen al exmandatario hondureño Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico en Estados Unidos, quien aseguró que el líder libertario habría aportado 350.000 dólares para financiar una operación política y mediática contra gobiernos latinoamericanos de izquierda.
El caso, que ya comenzó a ser conocido como “Hondurasgate”, expone presuntas maniobras destinadas a instalar campañas de desinformación desde Washington, con el objetivo de influir en la política regional y atacar especialmente a las administraciones de Colombia y México.
Según las grabaciones difundidas por el medio español Diario Red, dirigido por el exvicepresidente español Pablo Iglesias, Hernández habló sobre la creación de una estructura comunicacional con sede en Estados Unidos para evitar rastreos desde Honduras.

“Vamos a montar una célula”, habría dicho el exmandatario hondureño durante una conversación mantenida el pasado 30 de enero con el actual presidente de Honduras, Nasry Asfura.
En los audios, Hernández sostiene que mantuvo una conversación “muy exitosa” con Milei y afirma que el mandatario argentino estaba dispuesto a colaborar económicamente con la iniciativa.
El supuesto objetivo de esa estructura sería generar “expedientes” y campañas de ataque político contra los gobiernos de Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, además de apuntar contra dirigentes vinculados al oficialismo hondureño.
Aunque inicialmente la denuncia tuvo poca difusión debido al perfil militante del medio que publicó las grabaciones, en los últimos días el tema comenzó a escalar en medios internacionales y en la agenda política regional.
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— Diario Red América Latina (@DiarioRedAmLat) April 30, 2026
🎙️ JOH a Asfura, en audio:
"Vamos a montar una célula informativa desde Estados Unidos. Se vienen unos expedientes contra México, contra Colombia y contra la familia Zelaya."
La operación sería manejada por republicanos del entorno de Trump. Presupuesto inicial: 150.000… pic.twitter.com/OmRwWbBrx2
Presidentes latinoamericanos, medios europeos y agencias internacionales empezaron a hacerse eco del caso, mientras crecen los interrogantes sobre el alcance de la supuesta red de financiamiento y operaciones digitales.
La polémica también vuelve a poner bajo la lupa el discurso del gobierno libertario respecto al dinero informal y la evasión fiscal, especialmente después de reiteradas declaraciones de Milei defendiendo a quienes mantienen fondos fuera del sistema formal.
Uno de los pasajes más delicados de los audios involucra directamente al mandatario argentino en el financiamiento de la operación. Hernández afirma que el dinero serviría para instalar oficinas en Estados Unidos y desplegar campañas contra “la izquierda latinoamericana”.
“Estamos bastante listos y esperando que esto avance fuerte”, habría señalado el expresidente hondureño en otra conversación mantenida con la vicepresidenta de ese país, María Antonieta Mejía.
Las grabaciones también incluirían referencias a planes políticos futuros, persecución de adversarios y estrategias de manipulación mediática.
Hasta el momento, el gobierno argentino no emitió una respuesta formal sobre las acusaciones. Sin embargo, el caso ya comenzó a generar repercusiones en redes sociales y en distintos sectores políticos, donde exigen aclaraciones sobre el supuesto aporte económico mencionado en las filtraciones.
El “Hondurasgate” aparece así como un nuevo frente de conflicto para la administración libertaria, que atraviesa semanas de tensión económica y creciente desgaste político.