En un movimiento clave para la reorganización del PRO, el expresidente Mauricio Macri volvió a la escena pública este viernes con un acto en la localidad bonaerense de Vicente López. Acompañado por la intendenta y vicepresidenta del partido a nivel provincial, Soledad Martínez, el líder del espacio amarillo encabezó el lanzamiento de "Radar PBA", una plataforma diseñada para que los dirigentes y legisladores locales construyan sus propios datos territoriales. Sin embargo, el trasfondo del evento fue netamente político: "mostrar músculo" propio en un contexto de tensiones internas en el oficialismo y marcar un distanciamiento estratégico de la gestión de Javier Milei.
Durante su intervención ante más de 700 asistentes, Macri ratificó que el PRO apoya el rumbo de cambio del gobierno nacional, pero introdujo matices significativos. El expresidente sostuvo con firmeza que "la crítica honesta no es la que perjudica el cambio, es el silencio". Bajo esta premisa, el partido busca diferenciarse de los métodos libertarios, advirtiendo en comunicados recientes que "acompañar el cambio no es aplaudir todo" y reclamando que se cumpla con lo prometido a la sociedad, enfatizando que “empezar no es llegar”.
La nueva narrativa del macrismo gira en torno al eslogan "Próximo Paso", una propuesta que pretende resetear al partido enfocándose en temas que consideran desatendidos por el Ejecutivo, como la educación, la salud y la obra pública. Este giro discursivo responde a una lectura crítica de la realidad social, reconociendo que existe una diferencia dolorosa entre la mejora de los grandes números económicos y la vida diaria de los argentinos que pagaron el costo del ajuste. Según el "Manifiesto Próximo Paso", el cambio tiene enemigos internos que actúan con soberbia y arrogancia.
Macri también aprovechó el escenario para polarizar con el kirchnerismo, apuntando directamente contra el gobernador Axel Kicillof. Afirmó que su gestión no genera futuro y cuestionó su rol como figura central del peronismo, sugiriendo que es un candidato que asegura la derrota electoral. "Esperemos que el peronismo consiga un candidato mejor por el bien de todos", sentenció el exmandatario.
Este acto en el conurbano es solo el inicio de una agenda de recorridas que busca consolidar la fuerza territorial del PRO. Según el cronograma previsto, Macri visitará la provincia de Mendoza el próximo 22 de mayo y cerrará el mes en la Ciudad de Buenos Aires el día 28, reuniéndose con legisladores y referentes locales para fortalecer la identidad partidaria fuera del eje puramente libertario.