El Gobierno Nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han logrado un avance sustancial en su relación institucional al acordar la cancelación de una deuda de $800 mil millones de pesos por coparticipación federal.El convenio fue pactado en una reunión entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quienes establecieron que el pago se realizará mediante la transferencia de una cartera de bonos con vencimiento a siete meses.
Este acuerdo busca regularizar las transferencias que habían sufrido una marcada ralentización desde julio del año pasado, lo que derivó en la acumulación de la cifra millonaria que ahora se busca saldar. Aunque en septiembre de 2024 se había iniciado un esquema de pagos semanales para cumplir con fallos judiciales previos, el incumplimiento parcial de ese mecanismo obligó a las partes a negociar esta nueva solución financiera basada en títulos públicos.
El conflicto de fondo tiene raíces que se remontan al año 2020, durante la presidencia de Alberto Fernández. En aquel entonces, mediante el Decreto 735/2020, se recortó la coparticipación de la capital del 3,5% al 2,32% para redireccionar fondos hacia la provincia de Buenos Aires en medio de un conflicto policial. Posteriormente, una ley del Congreso redujo el coeficiente al 1,4% básico más fondos para seguridad, lo que motivó una demanda ante la Corte Suprema de Justicia. En respuesta, el máximo tribunal dictó una medida cautelar a finales de 2022 ordenando que el coeficiente se fijara en 2,95%, una disposición que la administración nacional de ese periodo nunca llegó a cumplir.
Es importante señalar que lo pactado este lunes excluye la deuda histórica generada entre los años 2020 y 2023. Ese reclamo masivo, que el Gobierno porteño estima en aproximadamente 6 mil millones de dólares, permanece pendiente de resolución y no fue incluido en la cartera de bonos negociada en esta oportunidad.
Jorge Macri destacó que este paso es producto del diálogo permanente y la voluntad política de ambas administraciones para destrabar una situación que afectaba la previsibilidad económica del distrito. La firma del convenio, que contó con la presencia de altos funcionarios de ambas carteras económicas, marca un hito hacia la normalización de los flujos de fondos federales.