El gobernador Axel Kicillof convocó a los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires para una reunión trascendental este martes en el Salón Dorado de la Gobernación. El objetivo central del encuentro es la firma de un acta acuerdo que formalice una denuncia conjunta contra el recorte de recursos por parte del Gobierno nacional, exponiendo la crítica situación que atraviesan los hospitales y centros de salud públicos del territorio.
La crisis sanitaria se ha convertido en el nuevo epicentro del conflicto entre la Provincia y la Nación. Durante la jornada, el Ministerio de Salud bonaerense presentará un informe detallado sobre el desfinanciamiento de programas, la alarmante falta de medicamentos e insumos, y la caída en la provisión de vacunas. Según fuentes de la Gobernación, este escenario se traduce en guardias saturadas y demoras significativas en tratamientos médicos, lo que pone en riesgo la capacidad de respuesta del sistema público ante una demanda que se ha disparado en los últimos meses mientras el Gobierno nacional se desentiende de la situación.
No obstante, la agenda de los jefes comunales no se limitará exclusivamente a la salud. Se espera que los mandatarios locales aprovechen el espacio para reclamar por deudas pendientes y la marcada caída en la coparticipación, factor que asfixia las finanzas municipales. En paralelo, el conflicto escala al plano judicial, ya que la Provincia mantiene una demanda ante la Corte Suprema por 2,3 billones de pesos que la Anses adeuda por cajas previsionales no transferidas, con una audiencia clave fijada para el próximo 10 de junio. Con este movimiento, Kicillof busca consolidar un frente común que presione al Ejecutivo nacional y visibilice el impacto social del ajuste.