En un giro inesperado que refleja la profundidad de los ajustes presupuestarios actuales, el Ejército Argentino ha captado la atención pública al lanzar una licitación que parece salida de otra época: el intercambio de una tonelada de membrillos frescos por repuestos mecánicos. Esta modalidad de trueque, tramitada de forma inversa a una compra tradicional, busca poner a punto un vehículo oficial ante la falta de presupuesto líquido.
El objetivo principal de esta permuta es la reparación de una camioneta Chevrolet S10 2.8 TDI 4x4, modelo 2010, asignada al establecimiento "Cuadro Nacional" en San Rafael, Mendoza. Para este vehículo, la fuerza requiere un lote de 31 repuestos indispensables, que incluyen desde filtros de aire y combustible hasta componentes más complejos como semiejes completos, masas delanteras con sistema ABS, amortiguadores de diferencial y bombas de agua.
El mecanismo de selección de la oferta ganadora es tan singular como el intercambio mismo: el contrato será adjudicado al oferente que solicite la menor cantidad de kilos de fruta a cambio del listado completo de componentes solicitados. La apertura de sobres está prevista para el 27 de mayo de 2026, tras un intento fallido de licitación a mediados de mes.
Ante la repercusión en redes sociales, donde se llegó a especular erróneamente que se trataba de dulce de membrillo, voceros de la Dirección de Remonta y Veterinaria aclararon que se trata de fruta al natural proveniente de sus propias fincas en la región cuyana.
La fuerza justificó la medida señalando que se trata de excedentes de mercadería perecedera que no pudieron ser colocados en los mercados habituales. Al estar en riesgo de perderse, se decidió utilizarlos como "moneda de cambio" para el mantenimiento de la flota activa. Jurídicamente, el Ejército afirma que el procedimiento es una "permuta tramitada mediante licitación privada", una figura legalmente contemplada en el régimen de contrataciones de la administración pública nacional.
Este episodio no es un hecho aislado, sino que se produce en un marco de fuertes críticas a la gestión de Defensa por la caída de los salarios reales del personal militar, el deterioro de la obra social y la notable falta de inversión en equipamiento moderno. Una vez que se adjudique el contrato, el proveedor tendrá un plazo de 30 días para entregar los repuestos y, posteriormente, 20 días para retirar la tonelada de fruta de los depósitos militares.