La comunidad educativa de Mar del Plata se encuentra conmocionada tras la denuncia de instalación de cámaras ocultas en un edificio compartido por la Escuela Secundaria de Educación Artística (ESEA) “Polivalente de Arte” y el Instituto del Profesorado de Arte (IPA) “Adolfo Abalos”. El hallazgo de dispositivos de grabación detrás de reflectores en el Salón de Usos Múltiples (SUM) desató una fuerte ola de indignación y protestas.
La gravedad del hecho radica en que el SUM es utilizado habitualmente por las alumnas —tanto menores como adultas— como vestuario para cambiarse de ropa antes de sus clases de danza, ante la falta de instalaciones adecuadas. "Se sacan su ropa y se ponen las mallas ahí. Imagínate que las ve todo el mundo", señaló Verónica Scarnichia, presidenta de la cooperadora del colegio.
Lo más alarmante es que las autoridades admitieron haber realizado las filmaciones. El director del IPA justificó la medida alegando que buscaban identificar al responsable de un supuesto acto de vandalismo: el robo de una letra de un cartel informativo. Según los denunciantes, el directivo incluso afirmó vía mail haber identificado al estudiante responsable gracias a los videos.
Ante esto, la cooperadora formalizó una denuncia penal por violación de normativas y el incumplimiento de la preservación de la imagen de menores. La comunidad realizó una protesta para exigir la renuncia inmediata de los directivos implicados, un técnico de informática y un inspector. Actualmente, la Justicia investiga este grave atropello a la privacidad e intimidad de los estudiantes.