La despedida pública de Carlos "Indio" Solari llegó a su fin durante la madrugada de este lunes en el Polideportivo José María Gatica de Villa Domínico, partido de Avellaneda. Tras más de 24 horas de homenaje ininterrumpido, cientos de miles de personas pasaron por el lugar para rendir tributo a una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional.
El cierre oficial del velatorio fue confirmado por el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires una vez que los últimos seguidores abandonaron el predio, cerca de las 4 de la madrugada. Con las puertas finalmente cerradas, concluyó una de las despedidas más multitudinarias que recuerde la música argentina.
Durante toda la jornada del domingo y las primeras horas del lunes, miles de fanáticos provenientes de distintos puntos del país se acercaron a Villa Domínico para despedir al ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
En los momentos de mayor concurrencia, la fila de ingreso alcanzó aproximadamente ocho kilómetros de extensión en los alrededores del estadio. Según estimaciones oficiales, llegaron a circular unas 15.000 personas por hora, reflejando la dimensión del fenómeno cultural que representó el Indio para varias generaciones.
El operativo de seguridad se desarrolló sin incidentes de relevancia y permitió que la movilización se realizara de manera ordenada y pacífica, pese a la enorme cantidad de asistentes.

Horas después de finalizada la despedida pública, la familia del músico difundió un mensaje de agradecimiento dirigido a quienes pudieron acercarse personalmente y también a aquellos que vivieron el dolor de la pérdida desde distintos lugares del país.
El texto incluyó una revelación cargada de simbolismo que rápidamente conmovió a los seguidores del artista.
Según expresaron sus familiares, el Indio había dejado encendidos sus equipos de trabajo y sonando la música en la que se encontraba trabajando antes de su fallecimiento.
"Nos sugirió así que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso", señalaron en el comunicado.
La frase fue interpretada por muchos fanáticos como una especie de legado final, una invitación a mantener viva su obra y su influencia cultural.
Desde la cartera de Seguridad bonaerense destacaron el comportamiento de la multitud y el trabajo coordinado de todos los organismos que participaron del operativo.
En un comunicado oficial señalaron que la familia había decidido poner fin a la despedida pública una vez que concluyó el paso de los últimos seguidores por el predio de Villa Domínico.
Además, agradecieron a quienes se acercaron para despedir a su ídolo y remarcaron que la movilización se desarrolló en un clima de respeto y convivencia.
El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, también se expresó tras la finalización del velatorio y destacó la actitud de los miles de fanáticos que participaron del homenaje.
A través de sus redes sociales confirmó el cierre de la despedida y agradeció la presencia de quienes llegaron desde distintos lugares para darle el último adiós al músico.
"Con el paso de la última persona que se acercó, finalizamos la despedida del Indio. Gracias a los cientos de miles de personas que se acercaron con tanto respeto. Su legado seguirá vivo en cada canción, en cada lucha y en el corazón de nuestro pueblo. Hasta siempre, Indio", expresó.
La despedida del Indio Solari volvió a demostrar la magnitud de un fenómeno artístico y social que trascendió ampliamente el ámbito musical. Para miles de seguidores, el cantante fue mucho más que un referente del rock argentino: representó una voz generacional, una compañía permanente y una figura capaz de marcar la vida de millones de personas.
Con el cierre del velatorio en Avellaneda terminó el homenaje presencial, pero comenzó una nueva etapa en la que su legado continuará vigente a través de sus canciones, sus mensajes y la huella imborrable que dejó en la cultura popular argentina.