Este lunes se vivieron momentos de extrema tensión en las instalaciones de la Clínica Cruz Azul cuando un grupo de personas protagonizó serios disturbios tras confirmarse el fallecimiento de un paciente que permanecía internado en el establecimiento. Según informaron fuentes policiales, la situación escaló de manera vertiginosa luego de que los familiares de la persona fallecida reaccionaran de forma violenta, arremetiendo directamente contra la infraestructura del lugar.

Los manifestantes atacaron el edificio, provocando la rotura de varios vidrios en el sector de acceso y causando diversos destrozos en el área de la guardia médica. Ante la magnitud de los hechos y el riesgo para el personal y otros pacientes, efectivos de la policía debieron acudir de urgencia al sitio con varios móviles para contener a los involucrados y lograr restablecer el orden público. Gracias al rápido despliegue de las fuerzas de seguridad, la situación logró ser controlada, aunque por precaución se mantiene actualmente un operativo de resguardo preventivo en todo el perímetro de la clínica.

Las autoridades trabajaron activamente en la recolección de testimonios de testigos presenciales y en la evaluación detallada de los daños materiales ocasionados durante el violento episodio. El eje de la investigación se centra en esclarecer si el incidente se desencadenó únicamente como una reacción emocional ante la pérdida del familiar o si existían denuncias previas por presunta mala praxis médica que pudieran haber motivado el accionar violento del grupo. La justicia busca determinar las responsabilidades legales de los involucrados en los ataques a la infraestructura sanitaria del centro de salud.
