Para este miércoles está pautada la entrega del Complejo Casino a un oferente único amigo de la gestión y sin puja por el precio, con un valor de mercado que está amañado y muy por debajo del precio de mercado. Tras 6 años de abandono de la propiedad pública, dos causas judiciales y múltiples irregularidades, la entrega por precio vil está a un paso de ejecutarse aún cuando hay una causa judicial que podría retrotraer todo cuando se defina en los tribunales.
Con notable vergüenza la prensa municipal dedicó apenas 3 párrafos de una lacónica gacetilla de prensa para anunciar el evento, pautado para esta mañana a las 11 de la mañana en el salón de actos municipal. Está claro que nadie en la Comuna quiere quedar pegado a la entrega, que está visto que no genera mucho entusiasmo en virtud de los más que evidentes desarreglos en el proceso.
Hay que ser claro con esto: a pesar del acuerdo político y el arreglo con los concejales, el Ejecutivo no está habilitado por la ley para vender el Complejo Casino por la nomenclatura de sus terrenos. Literalmente es como si el Municipio se pusiera a vender una plaza cuyos terrenos están consignados en los registros como una plaza sin hacer el cambio de nomenclatura correspondiente. Y esto es fundamental porque para hacer esos cambios el municipio debe justificar con un proyecto (que no tiene) sus intenciones. Literalmente lo que está haciendo es vender patrimonio público fuera de la ley, algo que en algún momento va a ser resuelto en la Justicia de manera negativa, porque no se tramitaron los correspondientes permisos.
Todo tiene un cierto tufillo a que la entrega estuvo pautada por arreglos políticos, dadas las irregularidades evidentes del proceso. La población todavía no sabe cómo se incendió el Auditorium en 2020 y aún así el Banco Provincia pagó el seguro. Luego tampoco se sabe cuál fue el destino de esos fondos y durante 6 años la gestión del intendente Arturo Rojas dejó el lugar abandonado sin siquiera hacer una limpieza superficial, en un claro abandono e incumplimiento de los deberes de funcionarios público. Vale decirlo, el comnplejo se deteriroró más en los últimos 6 años que en toda su historia y la gestión no fue capaz ni de remover vidrios rotos con clara intención de seguir mostrando la ruina y provocar la imagen negativa que obligara finalmente a una toma de acción.
En dos ocasiones distintas la Justicia señaló que los intentos de entrega tienen irregularidades, sin embargo, la insistencia en la falla tiene las características de la corrupción política. A sabiendas de que la Justicia puede retrotraer la entrega (presentada cínicamente como subasta aunque se sabe desde el principio que no habrá más que un solo oferente), la Comuna aceleró el proceso para tratar de concretar la entrega irresponsablemente.
Tal es el descaro que ni los propios empleados de la Comuna quieren tener mayor grado de participación. La oficina de prensa de la Comuna lanzó un breve comunicado. En los hechos, la prensa municipal está manejada por el responsable en las sombras del negocio, el abogado Ernesto Povilaitis, secretario de Legal y Técnica de la Municipalidad, que en los últimos años estuvo a cargo del diseño de la propaganda de Nueva Necochea y actualmente dirige políticamente la Comuna.
Sin siquiera ofrecer explicaciones por canales oficiales, con el rechazo masivo de la población al negociado y apoyándose en trolls en redes sociales, la gestión Rojas insiste en la entrega para sus amigos y busca concretar el negocio a como de lugar, alimentando el clima de sospechas con una evidente falta de transparencia a la vista de todos. Este es el escueto comunicado que liberó su oficina para dar cuenta del evento:
"La Municipalidad de Necochea recuerda que este miércoles 10 de junio, a partir de las 11 horas en el Salón de Actos “Domingo J. Taraborelli” del edificio municipal, se llevará adelante la subasta pública de las parcelas que integran el Complejo Casino.
Luego de que la Justicia resolviera favorablemente la instancia judicial planteada y dejara sin efecto la medida cautelar que había suspendido el proceso, el municipio pudo reanudar el trámite para concretar una iniciativa considerada estratégica para el desarrollo local.
La subasta marcará un antes y un después para el frente costero necochense y para toda la ciudad, abriendo el camino hacia la recuperación y transformación de uno de los espacios más emblemáticos de Necochea".