El proyecto “Mural de Texturas”, desarrollado por Puerto Ciudad a través de su Subprograma de Artes Visuales, dejó una huella en el CEC Nº 801 “Juana Azurduy”, donde niños y niñas de entre 3 y 9 años participaron de una actividad que combinó creatividad, aprendizaje y exploración del entorno.
La iniciativa, coordinada por Pamela Klink y la Lic. Sofía Pollan, invitó a los alumnos a descubrir el mundo que los rodea desde una perspectiva diferente, utilizando los sentidos como punto de partida para despertar la curiosidad y estimular la expresión artística.
La propuesta comenzó con una actividad audiovisual enfocada en las aves y los elementos naturales presentes en la zona. A través de imágenes, sonidos y movimientos, los chicos pudieron reconocer aspectos cotidianos que muchas veces pasan desapercibidos, iniciando un proceso de observación que luego se trasladó al trabajo plástico.
El objetivo fue incentivar una mirada más atenta sobre el ambiente y demostrar que los detalles del paisaje pueden convertirse en fuente de inspiración para crear y compartir.

Con hojas, papeles, texturas y representaciones de nidos como herramientas, los participantes fueron dando forma al mural mientras desarrollaban habilidades vinculadas al intercambio, la cooperación y la construcción colectiva.
Más allá de la obra final, la experiencia puso en valor el recorrido creativo: transformar una idea en una producción artística y compartir ese proceso con otros compañeros, fortaleciendo el trabajo en equipo y la imaginación.
Durante la actividad, cada niño aportó su visión y colaboró con el grupo, generando un espacio donde la participación y la creatividad fueron protagonistas.

Desde Puerto Ciudad destacaron que este tipo de iniciativas forman parte de una estrategia sostenida para consolidar vínculos entre el puerto, las instituciones educativas y la comunidad.
La propuesta busca ir más allá de una actividad puntual, promoviendo experiencias que contribuyan a fortalecer la confianza, la cercanía y el sentido de identidad de quienes participan.
En ese marco, el arte se convierte en una herramienta para fomentar la participación activa, estimular la reflexión y acercar a las nuevas generaciones a su propio territorio.