En una jornada clave para la causa por el crimen de Bautista Coronel, el abogado Federico Adler solicitó la inmediata libertad de Aaron Comaschi ante el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 1. La defensa se opone firmemente a prorrogar la prisión preventiva y planteó un incidente de nulidad absoluta del acta de procedimiento original.
El planteo sostiene que los efectivos policiales labraron las primeras actuaciones y secuestros sin la presencia de testigos civiles, ignorando la presencia de personas en la escena del hecho ocurrido el pasado 1 de noviembre. Según Adler, esta omisión invalida el acta y, por consiguiente, toda la prueba derivada bajo el principio de "efecto dominó".
Un factor determinante para el pedido de libertad es que la Cámara de Apelación descartó la hipótesis de "homicidio agravado", elevando la causa a juicio únicamente como homicidio simple. La defensa subraya que Comaschi no tiene antecedentes penales, posee una sólida red de contención familiar y sostiene que actuó en legítima defensa.
Además, se impugnó la objetividad de la instrucción preliminar, solicitando a la Asesoría Pericial de la Suprema Corte tres medidas científicas: una reconstrucción criminalística basada en cámaras, una nueva pericia informática y un estudio forense sobre la incidencia fatal de que la propia víctima se extrajera el cuchillo del cuerpo tras el ataque.
Finalmente, la defensa desestimó los supuestos riesgos procesales, señalando que en más de siete meses de trámite no hubo denuncias de amenazas a testigos. Adler exigió que el juicio se desarrolle bajo los principios de oralidad e inmediación, obligando a los testigos a declarar presencialmente.