Al cumplirse el primer año del arresto domiciliario de Cristina Fernández de Kirchner en su departamento de Constitución, Miguel Ángel Pichetto volvió a visitarla para analizar su situación judicial y el complejo tablero político actual. Este encuentro en la calle San José 1111 se produce mientras el diputado nacional lidera la creación de “Argentina Productiva”, un espacio que busca integrar a peronistas, sectores del PRO, la UCR y exintegrantes de La Libertad Avanza con el objetivo de reorganizar el peronismo sin que el kirchnerismo ocupe el rol central.
Pichetto ha sido categórico al reclamar que el Congreso declare la nulidad de la condena en la causa Vialidad, sugiriendo seguir el precedente adoptado en Brasil. Para el legislador, mantener detenida a una figura que fue dos veces presidenta pone a la democracia en una situación de “extrema fragilidad”. Esta postura convive con la presión de sectores kirchneristas que exigen la consigna “Cristina Libre” como prioridad política.
Sin embargo, la situación judicial de la exmandataria sumó nuevas tensiones. El juez de ejecución Rodrigo Giménez Uriburu notificó a CFK la necesidad de un cumplimiento más estricto de su arresto tras haber sido vista en su balcón saludando el cortejo fúnebre de Taty Almeida. El magistrado advirtió que, de persistir estas conductas, se podría revocar el beneficio de la domiciliaria y disponer su traslado a una unidad penitenciaria. En respuesta, bloques legislativos del peronismo denunciaron un trato desigual, afirmando que la ex vicepresidenta enfrenta condiciones más severas que otros detenidos domiciliarios condenados por delitos de lesa humanidad o narcotráfico.