La Libertad Avanza consiguió postergar por una semana la sesión en la que el Senado analizará un proyecto para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. De esta manera, el tratamiento pasó para el próximo 2 de julio y el Gobierno nacional contará con quince días adicionales para decidir si sostiene al funcionario en su cargo o avanza con un eventual reemplazo.
Si bien el oficialismo logró retrasar el debate parlamentario, no pudo impedir que bloques dialoguistas y opositores mantuvieran su respaldo a la iniciativa que busca citar al jefe de Gabinete para brindar explicaciones e incluso enfrentar una posible moción de censura.
Durante las negociaciones previas, representantes de la UCR, el PRO y espacios provinciales dejaron en claro que no estaban dispuestos a retirar el pedido de interpelación. Solo aceptaron conceder una prórroga de una semana con la expectativa de que el Poder Ejecutivo adopte alguna definición sobre la continuidad de Adorni.
La intención inicial del funcionario era concurrir al Senado únicamente para presentar el informe de gestión previsto para el 2 de julio. Sin embargo, la oposición impulsó que en esa misma jornada también deba responder preguntas específicas relacionadas con su patrimonio y otros cuestionamientos políticos.
El acuerdo para incorporar el proyecto de interpelación al temario surgió durante una reunión de Labor Parlamentaria, donde los bloques opositores propusieron tratar la iniciativa en la misma sesión en la que el jefe de Gabinete expondrá sobre la marcha del Gobierno.
El encuentro se desarrolló luego de una extensa reunión entre la titular del bloque oficialista, Patricia Bullrich, y referentes de los espacios dialoguistas. Allí, estos últimos ratificaron su intención de avanzar con la citación, aunque aceptaron aplazar el debate por una semana.
La presidenta del bloque de La Libertad Avanza aclaró que el proyecto de interpelación fue impulsado exclusivamente por la oposición y remarcó que el oficialismo no acompañará esa propuesta.
Además, explicó que para prosperar la iniciativa deberá reunir mayoría absoluta en el recinto y señaló que, en caso de aprobarse, la interpelación podría realizarse antes o después de la presentación del informe de gestión, según lo que determine el Senado.
Bullrich también adelantó que informaría al Gobierno sobre la decisión de los bloques opositores de promover el tratamiento del expediente y recordó que la próxima sesión incluirá además el análisis de tratados internacionales y un proyecto vinculado con la propiedad privada.
Desde el PRO también crecieron las críticas hacia el jefe de Gabinete. El presidente del bloque, Martín Goerling Lara, sostuvo que la continuidad de Adorni "no da para más" y aseguró que su espacio está dispuesto a acompañar un eventual pedido de censura o remoción si el funcionario no ofrece explicaciones satisfactorias sobre su patrimonio.
El legislador consideró además que la permanencia del jefe de Gabinete está afectando el vínculo entre el Gobierno y la sociedad y repercute negativamente en la gestión.
De acuerdo con las estimaciones parlamentarias, el proyecto ya reuniría alrededor de 25 votos asegurados y podría sumar el respaldo de legisladores de Convicción Federal, sectores del radicalismo, representantes del PRO y diversos bloques provinciales.
Entre los apoyos potenciales también figuran senadores de Santa Cruz, Provincias Unidas, el Frente de la Concordia, Despierta Chubut, La Neuquinidad y representantes salteños, un escenario que mantiene abierta la posibilidad de que la iniciativa alcance la mayoría necesaria para avanzar.
La postergación de la sesión no desactivó el conflicto político en torno a Manuel Adorni. Por el contrario, otorgó al Ejecutivo un breve plazo para definir una estrategia mientras la oposición continúa reuniendo respaldos para avanzar con la interpelación y evaluar una eventual moción de censura en el Senado.
Con este panorama, las próximas semanas serán determinantes para conocer si el Gobierno sostiene al jefe de Gabinete o decide introducir cambios antes de enfrentar una sesión que promete un intenso debate parlamentario.