La inseguridad en Necochea sumó un nuevo y violento episodio durante la madrugada del pasado sábado en pleno Parque Miguel Lillo. Dos jóvenes, uno de 18 años y otro menor de edad, fueron las víctimas de un asalto a mano armada mientras se encontraban en el sector de Pinolandia y Los Tucutucu.
El hecho ocurrió entre las 5:40 y las 5:50 horas. Según consta en la denuncia, los damnificados estaban estacionados en su rodado cuando fueron interceptados por dos delincuentes encapuchados que se movilizaban en una moto negra. Uno de los asaltantes descendió del vehículo, golpeó a la víctima de 18 años en el casco para tirarla al suelo y extrajo un revólver negro de una mochila con el que apuntó a ambos jóvenes.
Los malvivientes lograron escapar en dirección a la avenida 10 llevándose una motocicleta IKA P110 gris, un teléfono celular marca Motorola, dos cascos y la documentación del vehículo. Afortunadamente, las víctimas resultaron ilesas y pudieron caminar hasta la base de Defensa Civil para solicitar auxilio y resguardarse.
Tras radicar la denuncia en la Comisaría Tercera, los jóvenes informaron que el sistema de rastreo satelital (GPS) del teléfono robado se activó, señalando una ubicación en un domicilio de la calle 85 entre 76 y 78.
La causa fue caratulada como “Robo agravado por el uso de arma de fuego” y no se descarta un allanamiento próximo en el domicilio que referenció la geolocalización del celular.
El hecho marca un grave antecedente delictivo para la ciudad y demuestra un incremento de la violencia en los robos en la vía pública. De "arrebatadores" o "pungas" se pasó a asaltantes "de caño", una modalidad por demás peligrosa que evidencia un corrimiento de los límites. Delincuentes que salen decididos a todo o nada a las calles y una población a merced de su suerte. Este hecho es aún más grave, dado que las víctimas eran adolescentes -y uno de ellos menor de edad-, lo que demuestra un incremento de la violencia en ocasión de robo.