Más de una década después de la aparición de los recordados “pitufos”, la provincia de Buenos Aires vuelve a debatir la creación de una Policía Municipal. La Legislatura bonaerense retomó el tratamiento de varios proyectos que buscan otorgar a los municipios un rol más activo en la prevención del delito, reabriendo una discusión que lleva más de veinte años sin una solución definitiva.
El tema cobró nuevo impulso en la comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios de la Cámara de Diputados y se desarrolla en paralelo con la reforma integral de la Ley de Seguridad Pública que impulsa el gobernador Axel Kicillof.
Cada vez que se plantea la posibilidad de crear policías municipales, reaparece el recuerdo de las Policías Locales implementadas en 2014 durante la gestión de Daniel Scioli. Aquella fuerza fue popularmente bautizada como “los pitufos” debido al color azul de sus boinas y recibió numerosas críticas por su organización, funciones y escasa autonomía.
Incluso algunos de los actuales impulsores de una nueva Policía Municipal marcaron diferencias con ese modelo. Uno de ellos fue el diputado Juan José Esper, quien aseguró públicamente que la propuesta actual “no tiene nada que ver” con aquella experiencia y cuestionó su funcionamiento y cadena de mando.
Con el paso de los años, gran parte de esos efectivos terminó reincorporándose a la estructura tradicional de la Policía Bonaerense, especialmente durante la gestión de María Eugenia Vidal.
En la Legislatura existen al menos tres iniciativas que persiguen un mismo objetivo: descentralizar parte de las políticas de seguridad y permitir una mayor participación de los gobiernos locales.
Uno de los proyectos propone crear Policías Comunales dependientes del Ejecutivo municipal, especialmente pensadas para ciudades de menor tamaño y coordinadas mediante Centros de Operaciones Municipales.
Otra iniciativa impulsa una Policía Municipal de Proximidad con una gestión compartida entre los municipios y la Provincia, buscando combinar el conocimiento territorial con una coordinación provincial.
La propuesta de mayor autonomía es la presentada por Juan José Esper, quien plantea que las futuras fuerzas dependan directamente de los intendentes tanto en lo operativo como en lo administrativo y financiero.
De avanzar alguno de los proyectos, las nuevas fuerzas comunales estarían orientadas principalmente a tareas preventivas.
Entre sus funciones figurarían el patrullaje urbano, la vigilancia de espacios públicos, la confección de mapas del delito, la intervención en conflictos vecinales y la colaboración en materia de tránsito y seguridad vial.
Al mismo tiempo, las iniciativas establecen límites claros para evitar superposiciones con otras fuerzas. Los efectivos municipales no podrían alojar detenidos, custodiar personas fuera del ámbito comunal ni asumir funciones judiciales o administrativas ajenas a su misión.
También se contempla la incorporación de requisitos de capacitación permanente, evaluaciones periódicas y formación específica en derechos humanos, ética pública y prevención del delito.
El resurgimiento de la discusión coincide con la intención del gobierno bonaerense de modificar la Ley 12.154 de Seguridad Pública.
El gobernador Axel Kicillof anunció que busca actualizar una normativa vigente desde hace casi treinta años y el ministro de Seguridad, Javier Alonso, mantiene reuniones con intendentes de distintos espacios políticos para avanzar en consensos.
Entre los cambios que analiza el Ejecutivo aparece la posibilidad de brindar un respaldo legal a herramientas que hoy funcionan mediante convenios, como los centros de monitoreo municipales, las patrullas locales y otros dispositivos de prevención.
Si bien existe un amplio consenso respecto de la necesidad de fortalecer la prevención del delito, no todos coinciden en el camino a seguir.
Sectores del oficialismo y de la oposición respaldan la creación de policías municipales, mientras que otros referentes consideran que la solución pasa por reformar profundamente la Policía Bonaerense en lugar de crear nuevas estructuras.
En ese escenario, el debate promete instalarse nuevamente como uno de los temas centrales de la agenda legislativa.
La idea de crear policías municipales no es nueva. Ya en 2004 se impulsaron experiencias de descentralización y una década más tarde surgieron las Policías Locales, que quedaron en la memoria colectiva bajo el apodo de “los pitufos”.
Ahora, con nuevos proyectos sobre la mesa y un escenario político diferente, la Legislatura bonaerense vuelve a analizar si los municipios deben contar con fuerzas propias para colaborar en la lucha contra la inseguridad o si esa responsabilidad debe seguir concentrada en la estructura provincial.