La Libertad Avanza (LLA) enfrenta un escenario legislativo complejo en su intento por transformar el sistema electoral argentino. El núcleo del conflicto radica en la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una prioridad para la Casa Rosada que, sin embargo, no logra el consenso necesario entre sus aliados estratégicos.Tanto el PRO como la UCR mantienen reparos y proponen alternativas que van desde convertir las primarias en optativas hasta repetir la suspensión aplicada en 2025.
En medio de estas negociaciones, se barajó la posibilidad de reincorporar las "listas colectoras" para atraer apoyos de sectores provinciales. No obstante, esta idea encontró una fuerte resistencia incluso dentro del oficialismo. La senadora Patricia Bullrich fue contundente al advertir que este mecanismo "deforma el sistema electoral" y significaría un retroceso institucional.Ante este bloqueo, el oficialismo ha fijado septiembre como la meta para alcanzar un acuerdo definitivo en la Cámara Alta.
La estrategia gubernamental ahora se apoya en el diálogo federal. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantiene reuniones clave con gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), buscando acuerdos que luego se reflejen en los votos de los senadores. Paralelamente, la oposición dialoguista presiona para tratar de forma autónoma el capítulo de "Ficha Limpia", buscando asegurar la idoneidad de los candidatos antes de las próximas elecciones.