La muerte de un remisero de Necochea y las graves heridas sufridas por una joven deportista de Mar del Plata volvieron a poner en primer plano uno de los reclamos más antiguos del sudeste bonaerense: la construcción de una autovía sobre la Ruta Provincial 88.
Tras el último siniestro fatal, miles de personas comenzaron a sumarse a una campaña de firmas impulsada a través de Change.org, con el objetivo de exigir al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires una obra que, para vecinos, familiares de víctimas y dirigentes políticos, ya no admite más demoras.
En apenas unas horas, la petición superó ampliamente las 7.000 adhesiones, reflejando el hartazgo de quienes consideran que la Ruta 88 dejó de ser solamente un corredor vial para convertirse en uno de los caminos más peligrosos de la provincia.
El pedido para transformar la Ruta Provincial 88 en una autovía de doble calzada no es nuevo. Se trata de una demanda que se reactiva cada vez que un nuevo accidente vuelve a enlutar a las familias de la región.
Con una extensión cercana a los 120 kilómetros, une Mar del Plata con Quequén, antes de llegar a Necochea, atravesando además localidades como Batán, Comandante Nicanor Otamendi, Mechongué, Miramar y Mar del Sud.
Por este corredor circulan diariamente miles de automóviles particulares, colectivos y una enorme cantidad de camiones que transportan producción agropecuaria e industrial hacia el Puerto de Quequén.
Sin embargo, la infraestructura prácticamente no cambió en décadas.
La calzada simple, las pronunciadas lomas que reducen la visibilidad, las banquinas deterioradas y el intenso tránsito pesado conforman una combinación que especialistas y usuarios consideran altamente riesgosa.
La discusión volvió a instalarse con fuerza luego del choque ocurrido a la altura del kilómetro 55, donde un automóvil impactó de manera frontal contra un camión.
Como consecuencia del violento siniestro murió un remisero de Necochea, mientras que una adolescente marplatense, deportista, permanece internada en grave estado.
El episodio volvió a despertar la indignación social y renovó el pedido para que la Provincia avance con una obra de fondo que reduzca el riesgo de choques frontales.
El antecedente inmediato tampoco ayuda a disipar la preocupación.
Durante 2025, la Ruta 88 registró uno de sus peores balances de los últimos años, con al menos 13 víctimas fatales en distintos accidentes de tránsito.
La mayoría de esos hechos tuvo como escenario sectores de un solo carril por sentido, donde los sobrepasos y la convivencia entre vehículos livianos y transporte de carga incrementan considerablemente el peligro.
Cada nueva tragedia volvió a instalar el mismo interrogante: ¿cuántas muertes más deberán ocurrir antes de ejecutar la obra?
La construcción de la autovía también fue planteada en reiteradas oportunidades desde distintos ámbitos legislativos.
Concejales de Necochea y General Pueyrredón presentaron durante los últimos años diversos proyectos solicitando a la Dirección de Vialidad bonaerense la ejecución de la obra.
Uno de los principales argumentos es que la Ruta 88 no cumple únicamente una función turística.
Se trata de un corredor estratégico para la economía regional, utilizado diariamente para transportar cereales, insumos industriales y producción agropecuaria con destino al Puerto de Quequén.
Ese elevado tránsito pesado, compartiendo una calzada simple con automóviles particulares, incrementa las posibilidades de accidentes graves.
Si bien durante años anteriores se realizaron trabajos de mantenimiento, bacheo, ampliación de banquinas y construcción de algunas dársenas, dirigentes y vecinos coinciden en que esas intervenciones resultan insuficientes.
El consenso es prácticamente unánime: la única solución estructural para disminuir los choques frontales es construir una autovía con separación física entre ambos sentidos de circulación.
Frente a la falta de avances concretos, la comunidad volvió a organizarse.
La campaña iniciada en Change.org, bajo el lema "No más tragedias en la Ruta 88", reúne adhesiones de vecinos de Necochea, Quequén, Lobería, Miramar, Mar del Plata y otras localidades del sudeste bonaerense.
Aunque la petición no tiene carácter vinculante, sus impulsores buscan utilizar el respaldo ciudadano para reforzar el reclamo ante el Gobierno provincial.
Además de la construcción de la autovía, la campaña solicita medidas urgentes como:
Actualmente, la Ruta 88 presenta un único carril por mano, lo que obliga a realizar sobrepasos sobre la misma calzada y aumenta significativamente el riesgo de impactos frontales.
El proyecto de autovía propone construir dos carriles separados físicamente por un cantero central o guardarraíl, eliminando prácticamente ese tipo de colisiones.
También contempla banquinas pavimentadas, mejores condiciones para maniobras de emergencia y una corrección de sectores con escasa visibilidad, especialmente en las zonas de lomas pronunciadas.
Mientras las autoridades provinciales continúan evaluando costos, financiamiento y viabilidad técnica en un contexto complejo para la obra pública, miles de automovilistas siguen recorriendo diariamente la Ruta 88 con la incertidumbre de enfrentar uno de los corredores más peligrosos del sudeste bonaerense.
Para quienes utilizan ese camino por trabajo, estudio o cuestiones familiares, el reclamo ya dejó de ser únicamente una demanda de infraestructura.
Se transformó en un pedido urgente para evitar que nuevas familias vuelvan a sufrir una tragedia.