La Selección argentina volvió a demostrar que nunca hay que darla por vencida. En una semifinal para el recuerdo, el equipo de Lionel Scaloni le ganó 2 a 1 a Inglaterra con una remontada épica en los últimos minutos y se metió en la gran final del Mundial 2026, donde ahora lo espera España.
Fue un partido durísimo, de esos que se juegan con el corazón en la mano. Durante gran parte del encuentro parecía que la historia se complicaba para la Albiceleste, pero apareció el carácter de un equipo que ya demostró una y otra vez que sabe levantarse en los momentos más difíciles.
Los primeros 45 minutos fueron muy trabados. Argentina intentó manejar la pelota, mientras que Inglaterra apostó por cerrar los espacios y no dejar jugar a Messi ni a los volantes argentinos.
Las situaciones de gol fueron escasas. La más clara fue para la Scaloneta, con un remate desde afuera del área que pasó muy cerca del arco de Jordan Pickford.
El golpe llegó apenas comenzado el segundo tiempo. A los 10 minutos, Anthony Gordon aprovechó un gran centro de Morgan Rogers y definió debajo del arco para poner el 1 a 0.
Después del gol, Inglaterra hizo lo que muchos esperaban: se metió atrás para cuidar la ventaja y dejó que Argentina manejara la pelota.
Con el resultado en contra, la Selección fue con todo. Messi empezó a encontrar espacios, Enzo Fernández tomó las riendas del mediocampo y las llegadas comenzaron a repetirse.
Pero del otro lado apareció un enorme Jordan Pickford. El arquero inglés sacó varias pelotas increíbles y parecía convertirse en el gran héroe de la noche.
Cada ataque argentino terminaba con una atajada del arquero británico, mientras el reloj avanzaba y la final parecía escaparse.
Cuando ya muchos empezaban a pensar en una derrota, apareció Enzo Fernández.
A los 40 minutos del complemento, el volante sacó un tremendo derechazo desde afuera del área que dejó sin chances a Pickford y puso el 1 a 1.
El gol cambió completamente el partido. Inglaterra sintió el impacto y Argentina fue decididamente por la victoria.
La remontada se terminó de completar en tiempo de descuento.
A los 47 minutos, Lionel Messi levantó un centro perfecto y Lautaro Martínez ganó de cabeza para marcar el 2 a 1 definitivo.
Fue un gol que hizo explotar a los miles de argentinos presentes en Atlanta y desató el festejo de todo un país.
Con este triunfazo, Argentina jugará una nueva final del Mundial y tendrá enfrente a una selección española que viene de eliminar a Francia por 2 a 0.
Será un duelo entre dos de los mejores equipos del torneo y con un objetivo enorme: levantar otra Copa del Mundo.
La Scaloneta volvió a demostrar que tiene fútbol, personalidad y una enorme capacidad para sobreponerse a la adversidad. Ahora queda un solo paso más para seguir haciendo historia.