El municipio dispuso la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas en toda la ciudad para este domingo, entre las 16 y las 23, con motivo de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. Según argumentaron, la medida busca prevenir desmanes e incidentes durante los posibles festejos.
El director de Defensa Civil, Augusto Fulton, advirtió que el consumo de alcohol durante el encuentro reduce significativamente los reflejos de quienes luego salen a conducir, lo que ha provocado accidentes muy graves. Como antecedente preocupante, el municipio recordó que en festejos pasados se produjeron siete siniestros viales en un lapso de apenas siete minutos.
La Dirección de Control Urbano informó que realizará operativos exhaustivos en comercios, bares y boliches para asegurar el cumplimiento estricto de las normativas de expendio, "buscando evitar consecuencias negativas antes de que se generen".Además, se suspendió toda la actividad del fútbol local para este fin de semana, ya que el servicio policial estará afectado exclusivamente al operativo de seguridad por los posibles festejos del Mundial.
La pregunta que toca hacerse es si realmente los desmanes a los que aluden los funcionarios municipales fueron reales o son una exageración que busca crear un problema donde no lo hay para aplicar una solución que no es necesaria y anotarse un poroto, en una etapa en la que el intendente, Arturo Rojas, está prácticamente encerrado en su despacho sin ver la luz pública.
No sería la primera vez que el Municipio aplica un operativo de seguridad pomposo a un problema inexistente. En la primera etapa de su gestión, Arturo Rojas montaba retenes policiales, con el apoyo de Tránsito, en Av. Pinolandia y Neptuno los días domingo, en los que la afluencia de gente era notable y así podía "mostrar gestión". Pero lo curioso es que los incidentes en ese sector de la ciudad, durante los horarios en los que se dispusieron los operativos, eran inexistentes. Peor, en horas de la noche, con los retenes desmontados, las picadas eran moneda corriente y los accidentes se hacían cada vez más frecuentes, algo que nunca motivó un accionar de ese tipo. Prevención selectiva.
Por otro lado, la sed de exacerbar peleas de adolescentes por parte de los medios de comunicación afines al Ejecutivo, ayudó a los planes del Municipio a la hora de montar esta puesta en escena. Como si los consumidores no pudieran abastecerse del alcohol durante las horas previas a que rija la ley seca de Arturo.