El exatleta olímpico Federico Molinari fue condenado a un año y ocho meses de prisión en ejecución condicional por el delito de grooming contra una adolescente de 16 años que era su alumna en un gimnasio de Don Torcuato. Los hechos ocurrieron entre febrero de 2021 y febrero de 2022, y la denuncia fue presentada en marzo de 2023 por la madre de la víctima, una joven gimnasta de alto rendimiento.
La jueza Mariela Quintana dispuso además que Molinari deberá fijar residencia por dos años y realizar un tratamiento psicológico con perspectiva de violencia de género. La condena se basó en mensajes de Instagram donde el deportista manipulaba a la menor, llegando a pedirle: “Pasalo a modo efímero porque estoy al horno”, tras enviarle comentarios inapropiados sobre su físico.
El fiscal Gonzalo Acosta elevó la causa a juicio bajo el artículo 131 del Código Penal, que sanciona la captación digital de menores con fines sexuales. Aunque la querella consideró el fallo un acto de justicia, criticó la "pasividad" de los organismos de control deportivo y señaló que la pena resulta insuficiente ante el daño causado por este "secuestro emocional" basado en el abuso de confianza.