La jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se reunieron en el Senado para ultimar los detalles de la Ley de Propiedad Privada. Tras tres postergaciones y más de 15 versiones del texto, el Gobierno ha decidido avanzar sin realizar cambios de fondo al dictamen ya acordado en comisiones, limitándose a ajustes menores de redacción para asegurar su tratamiento. El objetivo es obtener la media sanción el próximo 6 de agosto.
El punto más relevante del proyecto es la reforma de la Ley de Tierras Rurales, que busca eliminar las restricciones actuales a la compra de campos por parte de extranjeros. Actualmente, rige un cupo del 15% a nivel nacional y un límite de 1.000 hectáreas en zona núcleo, limitaciones que el oficialismo considera contrarias a la Constitución, la cual otorga a los extranjeros los mismos derechos que a los nacionales.
Para resguardar la soberanía nacional, el texto mantiene la prohibición de que Estados extranjeros o empresas públicas compren tierras argentinas. Asimismo, se ratifica el rol de las provincias, otorgando a los gobernadores la facultad de autorizar, regular o vetar estas operaciones en sus territorios. Bullrich se mostró optimista sobre el consenso alcanzado con diversos mandatarios y legisladores para aprobar la norma.