Siguen los trabajos de modernización en la estación marítima. El Consorcio de Gestión de Puerto Quequén ya puso en marcha la segunda etapa de la baliza de enfilamiento, una obra clave para que los barcos entren y salgan con mucha más precisión.
Dentro del plan para poner a punto la infraestructura y sumar seguridad, la gestión encabezada por Mariano Carrillo empezó a montar el segundo tramo de esta señalización estratégica.
Para decirlo en criollo: menos margen de error y más tranquilidad para los capitanes. La baliza ayuda a guiar a los buques en el canal de acceso, haciendo que la operatoria diaria sea mucho más fluida.
Entradas y salidas más precisas: Clave para los barcos de gran tamaño.
Más seguridad para la navegación: Se reducen riesgos en el canal.
Menos tiempos muertos: Ayuda a que la logística no se frene.
Con este paso, Puerto Quequén busca seguir ganando terreno como punto clave del comercio exterior. En un mercado donde cada hora cuenta, invertir en tecnología y señalización de punta es la forma de mantener al puerto competitivo y listo para lo que viene.