12/08/2026 - Edición Nº609

Necochea

Tras meses de reclamos, el Estado obliga a Camuzzi a terminar una obra clave para garantizar el gas en la Costa Atlántica

11/08/2026 09:54 |



Después de meses de reclamos sindicales e institucionales, el Estado Nacional finalmente tomó una definición sobre el futuro de la Planta Compresora de Las Armas, una obra estratégica para el sistema energético de la Costa Atlántica.

La decisión establece que Camuzzi deberá avanzar con la terminación de la infraestructura, que forma parte del Gasoducto de la Costa y que permanece paralizada desde septiembre de 2024.

El anuncio llega después de una extensa campaña impulsada por el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (STIGAS), que durante meses reclamó que se retomaran los trabajos y cuestionó que una obra con un importante nivel de avance permaneciera abandonada.

Sin embargo, la definición oficial no implica que la planta vaya a ponerse inmediatamente en funcionamiento. Todavía quedan por resolver cuestiones técnicas y, fundamentalmente, el esquema económico que permitirá financiar y reconocer los costos de la terminación de la obra.

Una obra paralizada desde 2024

La Planta Compresora de Las Armas integra el Gasoducto de la Costa y tiene como objetivo contribuir a reforzar la capacidad y confiabilidad del sistema de transporte de gas natural que abastece a Mar del Plata y otras localidades de la región.

El proyecto quedó frenado luego de que el Gobierno de Javier Milei resolviera en septiembre de 2024 discontinuar su terminación.

La decisión generó cuestionamientos porque la obra ya presentaba un importante nivel de avance. Desde STIGAS advirtieron que mantenerla paralizada durante un período prolongado podía provocar el deterioro de las instalaciones y, al mismo tiempo, significar el riesgo de perder parte de una inversión que ya había realizado el Estado.

A partir de entonces, el sindicato comenzó a reclamar públicamente una definición que permitiera recuperar el proyecto y completar los trabajos pendientes.

STIGAS sostuvo el reclamo durante meses

El conflicto fue llevado por STIGAS a distintos ámbitos institucionales y medios de comunicación.

Representantes del gremio realizaron recorridas por las instalaciones, presentaciones y entrevistas para advertir sobre la situación de la planta y reclamar que el proyecto no quedara definitivamente abandonado.

La organización sindical sostuvo que no resultaba razonable dejar sin terminar una infraestructura que había alcanzado un importante grado de ejecución y que tenía una función estratégica para el abastecimiento energético de la región.

El reclamo también apuntó a evitar que el paso del tiempo terminara deteriorando una obra que había demandado recursos públicos.

Camuzzi comenzó a evaluar cómo terminarla

Con la nueva definición oficial, Camuzzi inició las instancias necesarias para determinar qué trabajos deberán realizarse para completar la Planta Compresora de Las Armas.

En ese marco, se llevaron adelante inspecciones técnicas en las instalaciones, con el objetivo de establecer cuál es el estado actual de la infraestructura, identificar las tareas pendientes y calcular el costo de la etapa final.

Además, fue contratada la empresa SECCO para intervenir en los trabajos vinculados con esta nueva etapa.

Las primeras estimaciones indican que la ejecución podría demandar alrededor de seis meses, aunque ese plazo estará sujeto a las definiciones técnicas, administrativas y económicas que todavía deben concretarse.

Por ahora, por lo tanto, la obra no se encuentra nuevamente en plena ejecución.

El principal problema todavía es económico

La definición del Estado destrabó una parte del conflicto, pero dejó abierta otra discusión central: quién afrontará y cómo se reconocerán los costos necesarios para terminar la obra.

Camuzzi mantiene conversaciones con el organismo regulador para determinar el mecanismo mediante el cual serán reconocidos y remunerados los gastos que demande la finalización de la Planta Compresora de Las Armas.

Esta cuestión es clave para que la decisión oficial pueda transformarse efectivamente en el reinicio de los trabajos.

En otras palabras, el Estado ya estableció que Camuzzi deberá avanzar con la terminación, pero todavía resta definir las condiciones económicas que permitan llevar esa decisión a la práctica.

ENARSA también debió resolver una deuda pendiente

Otro de los obstáculos que había quedado en el camino estaba relacionado con una deuda existente con la empresa contratista vinculada al proyecto.

En este punto, ENARSA avanzó en la resolución del compromiso pendiente, eliminando uno de los problemas que condicionaban la continuidad de la obra.

La regularización de esa situación permitió despejar parte del escenario, aunque no resolvió por completo las dificultades que todavía existen para concretar la etapa final.

El reconocimiento de los costos y el mecanismo de financiamiento siguen siendo cuestiones centrales para avanzar.

Serra: “La planta tenía que terminarse”

Desde STIGAS celebraron la decisión del Estado, aunque remarcaron que todavía será necesario seguir de cerca el proceso para garantizar que la definición se transforme en trabajos concretos.

El secretario general de STIGAS Costa Atlántica, Ezequiel Serra, sostuvo que el sindicato había planteado desde el comienzo que la planta debía ser terminada.

“Desde el primer día sostuvimos que la Planta Compresora de Las Armas tenía que terminarse. No tenía ningún sentido abandonar una obra con semejante nivel de avance y con la importancia estratégica que tiene para nuestra región”.

El dirigente consideró que la decisión representa un avance después de meses de reclamos, aunque señaló que todavía queda una instancia decisiva.

“Ahora comienza una etapa fundamental: resolver rápidamente las cuestiones técnicas y económicas para que esa decisión se transforme en trabajadores nuevamente dentro de la planta y en la obra avanzando hasta su finalización”.

El reclamo ahora cambia de escenario

Después de meses de exigir que el Estado tomara una definición, STIGAS ahora anticipó que continuará siguiendo el proceso para determinar si el anuncio se traduce efectivamente en la reactivación de la obra.

El gremio pondrá especial atención en las negociaciones entre Camuzzi y el organismo regulador, donde deberá definirse cómo serán reconocidos los costos de los trabajos pendientes.

Para Serra, el reclamo nunca se limitó a una cuestión laboral, sino que también estuvo vinculado con la necesidad de preservar una inversión pública y garantizar infraestructura energética para la región.

“Defender esta obra fue defender una inversión que ya hizo el Estado argentino, pero fundamentalmente fue defender el futuro energético de Mar del Plata y de toda la Costa Atlántica”.

Ahora, la presión sindical que durante meses buscó evitar que la Planta Compresora de Las Armas quedara en el olvido dio paso a una nueva etapa: lograr que la decisión de terminarla se concrete y que una obra paralizada desde 2024 finalmente pueda ser concluida.

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