El juicio oral y público por la trágica muerte del docente Germán Appella ingresó en su etapa final tras la jornada de alegatos en los tribunales locales ante el juez Ernesto Juliano. Las acusaciones mantuvieron una postura firme al solicitar penas de prisión de efectivo cumplimiento para el imputado Marcos Aprea, basándose en los agravantes de alcoholemia y abandono de persona.
El fiscal José Luis Cipoletti requirió una condena de 4 años y 6 meses de cárcel de efectivo cumplimiento, más 5 años y 6 meses de inhabilitación para conducir. Por su parte, la querella de la familia de la víctima, representada por los abogados Sol Martitegui y Eduardo Othacehe, exigió la pena máxima contemplada por la ley: 6 años de prisión efectiva y 10 de inhabilitación para manejar.
La defensa, ejercida por Julio Razona, cuestionó la validez del test de alcoholemia y las actuaciones del procedimiento policial. Razona solicitó encuadrar el caso bajo la figura de homicidio culposo simple (con escala penal de 2 a 5 años) al argumentar fallas procesales. Aprea, quien cumple prisión preventiva domiciliaria desde hace 2 años y tres meses, conocerá la sentencia definitiva el próximo lunes a las 13.