El Tribunal Penal de Necochea condenó a Marcos Aprea a 4 años y 2 meses de prisión de efectivo cumplimiento por la muerte de Germán Apella, ocurrida el 20 de junio de 2024 tras una fiesta de la cerveza. El fallo, dado a conocer por el juez Ernesto Juliano, sumó además una inhabilitación de 8 años para conducir vehículos. Asimismo, el magistrado dispuso revocar la prisión preventiva domiciliaria que Aprea cumplía desde hacía dos años y tres meses, ordenando su reclusión efectiva hasta que se concrete su ingreso definitivo a la Unidad Penal de Batán.
La pena se encuadra en el artículo 84 bis del Código Penal, aunque resultó menor a la solicitada por la acusación. El fiscal José Luis Cipoletti había pedido 4 años y 6 meses de prisión efectiva junto con 5 años y 6 meses de inhabilitación. En tanto, la querella, bajo el patrocinio de Sol Martitegui y Eduardo Othacehé, reclamaba la pena máxima de 6 años de cárcel y 10 años de inhabilitación.
Por su parte, el defensor Julio Razona había solicitado que el caso se tipificara como homicidio culposo simple, calificación que contempla una escala de 2 a 5 años de prisión. Sin embargo, la justicia dictaminó la pena efectiva de prisión para el imputado.