El Gobierno de la provincia de Buenos Aires formalizó un nuevo reclamo ante la Nación para asumir la gestión de dos corredores viales considerados estratégicos: un tramo de la Ruta Nacional 33 y el sector actualmente habilitado de la Autopista Presidente Perón. La iniciativa fue presentada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, ante el Ministerio de Economía.
La solicitud apunta a que la Provincia obtenga la facultad de administrar, mantener y concesionar la Ruta Nacional 33 en el tramo comprendido entre la Ruta Provincial 65 y la Ruta Nacional 3. También incluye la parte operativa de la Autopista Presidente Perón, entre los kilómetros 13,500 y 62,450.
Según explicaron desde la administración bonaerense, el pedido no implica renunciar al reclamo por la totalidad de la traza de la autopista, sino avanzar sobre el sector que ya se encuentra en funcionamiento.
Durante la presentación del planteo, el ministro volvió a cuestionar la falta de inversión del Gobierno nacional en infraestructura vial y sostuvo que los recursos destinados al mantenimiento de las rutas no están siendo utilizados con ese fin.
"Se han quedado con el impuesto a los combustibles, con recursos que estaban destinados especialmente al arreglo de las rutas. No nos corresponde, pero es fundamental. Las rutas en la Provincia y en todo el país están en un estado de abandono muy grave", afirmó Katopodis.
Además, recordó que la Provincia insiste con este pedido desde hace más de dos años.
"El 29 de mayo de 2024 tuvimos la primera reunión en la Casa Rosada para pedir el traspaso. Eso fue dos jefes de Gabinete atrás", expresó con ironía.
La Autopista Presidente Perón cuenta actualmente con 52 kilómetros habilitados de un proyecto total de 83 kilómetros. El último tramo fue inaugurado en diciembre de 2023 y la obra está concebida como el tercer anillo de circunvalación del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Su recorrido conecta doce municipios y, una vez finalizada, beneficiará a más de 10 millones de habitantes, además de mejorar la circulación entre distintos accesos y corredores productivos.
El proyecto contempla dos carriles por mano, banquinas pavimentadas, colectoras, distribuidores de tránsito, iluminación, señalización y la construcción de 35 puentes. También permitirá vincular el Camino del Buen Ayre con el Acceso Oeste, la autopista Ezeiza-Cañuelas, las rutas provinciales 53 y 58, la Autovía 2 y facilitar el acceso a parques industriales, al Puerto La Plata y a los aeropuertos de Morón, El Palomar y Ezeiza.
El otro eje del pedido provincial es la Ruta Nacional 33, una vía estratégica para el transporte de la producción agropecuaria que atraviesa las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.
El estado del corredor genera preocupación desde hace tiempo. Un informe elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina) advirtió que la ruta presenta un importante deterioro estructural, calzadas angostas y un intenso tránsito de camiones, factores que incrementan el riesgo de accidentes durante las maniobras de sobrepaso.
Desde la entidad fueron contundentes al señalar que el corredor "requiere una reconstrucción total", debido al avanzado nivel de desgaste que presenta gran parte de su trazado.
Con este nuevo planteo, la administración bonaerense busca asumir responsabilidades sobre dos corredores considerados esenciales para la conectividad, la producción y la seguridad vial, en un contexto marcado por el deterioro de la infraestructura nacional y la falta de avances en las tareas de mantenimiento.