El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó ante la Oficina Anticorrupción su declaración jurada patrimonial correspondiente a 2025. El documento dejó algunos datos que contrastan con el discurso que el funcionario viene sosteniendo para incentivar a los argentinos a sacar sus dólares del colchón y volcarlos al sistema financiero.
Según la información difundida por el periodista Alejandro Bercovich, el patrimonio declarado por Caputo alcanzó los USD 13,4 millones, luego de registrar durante el año pasado un incremento del 37% medido en dólares.
Pero el dato que más atención generó aparece al observar dónde están ubicados esos activos: aproximadamente dos tercios de la fortuna del ministro permanecen en el exterior.
De acuerdo con la declaración jurada, el titular del Palacio de Hacienda informó depósitos por USD 8,65 millones distribuidos en nueve cuentas bancarias.
El documento oficial no especifica en qué países se encuentran esas cuentas.
La composición de su patrimonio adquiere particular relevancia por el discurso que el propio ministro viene desarrollando en los últimos meses. Caputo ha insistido en la necesidad de que los argentinos que conservan dólares fuera del sistema bancario los incorporen al circuito financiero formal.
La situación expuesta por su declaración jurada genera, así, un fuerte contraste entre el mensaje dirigido a los ahorristas y la manera en que el propio ministro mantiene resguardada una parte sustancial de su patrimonio.
Otro de los datos que surge del documento está relacionado con el nivel de gastos del funcionario.
Durante 2025, Caputo declaró gastos personales por $237,5 millones, además de casi $50 millones correspondientes a gastos anuales no deducibles.
Si se toma únicamente el monto destinado a gastos personales, el promedio equivale a unos $19,8 millones mensuales.
El nivel de desembolsos también quedó expuesto en relación con su remuneración como ministro de Economía, ya que representa varias veces el ingreso que percibe por ocupar el cargo dentro del Gobierno nacional.
En cuanto al patrimonio inmobiliario, la declaración jurada no registra modificaciones significativas respecto del año anterior.
Caputo mantiene una propiedad ubicada en Recoleta, tres cocheras, un lote en Benavídez, otro terreno en un country de Villa La Angostura y un campo situado en Alberti, provincia de Buenos Aires.
El crecimiento patrimonial registrado durante 2025, por lo tanto, no estuvo vinculado a una expansión de sus propiedades inmobiliarias, sino principalmente a la evolución del resto de sus activos.
La declaración patrimonial adquiere especial relevancia por algunas de las afirmaciones realizadas recientemente por el propio ministro.
Durante la presentación de la segunda versión de la Ley de Inocencia Fiscal, Caputo cuestionó a quienes todavía mantienen sus dólares fuera del sistema bancario.
En aquella oportunidad sostuvo que quienes no depositan sus dólares del denominado “colchón” lo hacen porque están “muy mal asesorados”. También argumentó que conservar los billetes fuera del sistema constituye un mal negocio porque, según su planteo, los dólares también pierden valor.
Sin embargo, su propia declaración jurada muestra que el ministro mantiene USD 8,65 millones en nueve cuentas del exterior.
El dato abre un interrogante inevitable sobre la diferencia entre el mensaje que el Gobierno transmite a los ahorristas y las decisiones patrimoniales del funcionario responsable de conducir la economía argentina.
La situación vuelve a instalar una vieja discusión sobre la relación entre el discurso oficial y las decisiones personales de los funcionarios.
Mientras el Gobierno busca generar confianza en el sistema financiero argentino y promueve que los dólares que permanecen fuera del circuito formal sean incorporados a la economía, el ministro que conduce la política económica mantiene una parte mayoritaria de su patrimonio financiero en el exterior.
La declaración jurada no implica por sí misma ninguna irregularidad: tener activos o cuentas en el extranjero no constituye un delito ni está prohibido para un funcionario que los haya declarado correctamente.
Pero sí aporta un elemento político y discursivo que resulta difícil de ignorar. El ministro que reclama a los argentinos que confíen en los bancos locales y movilicen sus dólares mantiene una porción significativa de su propia fortuna fuera del país.
Así, los números de su declaración jurada vuelven a poner en discusión la consistencia del mensaje oficial sobre el sistema financiero, el destino de los dólares de los argentinos y la confianza que el Gobierno busca construir alrededor de su programa económico.