La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) abrió un nuevo frente de conflicto con el Gobierno nacional y quiere saber si Javier Milei fue sometido a algún examen para determinar si está en condiciones psicofísicas de ejercer la Presidencia.
El sindicato prepara un pedido formal ante la Jefatura de Gabinete, con copia a la Presidencia de la Nación, para que se informe si existe algún examen médico, certificado, junta, dictamen o evaluación que haya determinado la aptitud del mandatario.
La pregunta de fondo de ATE es concreta: ¿Milei fue evaluado y se determinó que está apto para ejercer como Presidente?
Desde el gremio aclararon que no buscan acceder a la historia clínica del Presidente ni conocer eventuales diagnósticos o información médica privada.
El pedido apunta solamente a saber si hubo una evaluación, cuándo se realizó, quién estuvo a cargo y cuál fue su conclusión: “apto” o “no apto” para desempeñar sus funciones.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, fue mucho más allá y lanzó duras críticas contra Milei.
El dirigente sostuvo que, desde su perspectiva, existen comportamientos del Presidente que justificarían una evaluación profesional y consideró que su estado de salud puede convertirse en una cuestión de interés público cuando está relacionado con su capacidad para ejercer el cargo.
Las afirmaciones de Aguiar son una valoración política y personal y no constituyen un diagnóstico médico sobre Javier Milei.
Uno de los argumentos que utiliza ATE para justificar el reclamo es la comparación con los propios empleados estatales.
El sindicato recuerda que quienes ingresan a la Administración Pública Nacional deben cumplir distintos requisitos y someterse a controles de aptitud psicofísica.
Por eso, desde ATE cuestionan que exista ese tipo de exigencias para los trabajadores mientras no habría un mecanismo equivalente para quien ocupa la máxima autoridad del Estado.
El gremio sostiene que la discusión tiene una dimensión institucional porque el Presidente no solo conduce la Administración Pública Nacional.
Javier Milei también es, de acuerdo con la Constitución Nacional, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
Para ATE, esto hace que cualquier eventual evaluación sobre la capacidad del mandatario para ejercer sus funciones trascienda el ámbito de su vida privada.
ATE encuadró su presentación en el derecho de acceso a la información pública y también citó el artículo 88 de la Constitución Nacional.
Además, utilizó como referencia la Ley 25.164, que establece distintas condiciones para los trabajadores de la Administración Pública Nacional.
Por ahora, el sindicato quiere que el Gobierno responda una pregunta puntual: si Javier Milei fue sometido a una evaluación psicofísica y si existe algún documento oficial que determine que está apto para ejercer la Presidencia.
Más allá del tono utilizado por Aguiar, el pedido no busca que se difunda la historia clínica del Presidente, sino conocer si existe una evaluación formal sobre su aptitud para ocupar el cargo.