Carla Ayelén Báez, hija de Rafael “El Cartonero” Báez, quedó acusada de integrar una organización que habría realizado estafas con tarjetas de crédito desde el Complejo Penitenciario de Batán. La mercadería adquirida mediante las maniobras era posteriormente ofrecida a la venta a través de Facebook Marketplace.
La investigación judicial que tiene como principal acusada a Carla Ayelén Báez sostiene que parte de las maniobras fueron coordinadas desde el interior de la cárcel de Batán, donde se encontraba detenida junto a su pareja, Ignacio Gabriel Catán.
Según la acusación del fiscal Javier Pizzo, ambos habrían realizado tareas de inteligencia antes de concretar las compras fraudulentas. Para eso, utilizaban llamadas telefónicas destinadas a verificar saldos y límites disponibles de tarjetas de crédito pertenecientes a terceros.
La causa será debatida en un juicio oral previsto para fines de este año ante el Juzgado Correccional Nº 5 de Mar del Plata. Además de Báez y Catán, están imputados Juliana Ríos y Nicolás Ezequiel Chiachiarella, señalados como quienes se ocupaban de comercializar los productos obtenidos mediante las presuntas estafas.
Uno de los elementos centrales de la investigación fue el análisis de las antenas de telefonía celular.
El seguimiento permitió ubicar comunicaciones vinculadas con la maniobra en las celdas correspondientes al complejo penitenciario y sectores de la Ruta 88. Esa información fue utilizada por los investigadores para reconstruir parte del circuito de operaciones.
De acuerdo con la acusación, Báez y Catán se comunicaban con los servicios de atención al cliente de tarjetas para consultar información sobre los plásticos que luego serían utilizados en las compras.
Una vez verificados los límites disponibles, los investigadores sostienen que contactaban a comercios de Mar del Plata y concretaban operaciones mediante enlaces de pago electrónicos.
La modalidad investigada comenzó a detectarse el 17 de agosto de 2022, cuando un hombre que utilizó una identidad falsa contactó por WhatsApp a un comercio de artículos para el hogar.
A través de un enlace de pago de Payway, realizó una compra de sanitarios por más de 80.000 pesos, utilizando los datos de una tarjeta Mastercard sin autorización.
La maniobra se habría repetido pocos días después con otro juego de baño. Durante septiembre, la investigación detectó nuevas operaciones en una mueblería y en un comercio dedicado a la venta de colchones.
Entre los productos adquiridos aparecieron autos infantiles a batería, somieres, colchones y distintos elementos para el hogar, por montos que en conjunto alcanzaron varios cientos de miles de pesos.
Para retirar y trasladar los productos, los investigadores determinaron que se contrataban fleteros que, según la acusación, no tenían conocimiento de la maniobra.
El segundo tramo de la presunta organización se desarrollaba fuera del penal.
Según la investigación, los productos adquiridos mediante las operaciones fraudulentas eran entregados a Juliana Ríos y Nicolás Chiachiarella, quienes se encargaban de ofrecerlos a potenciales compradores a través de Facebook Marketplace.
Por cada operación concretada, ambos habrían recibido una comisión previamente coordinada con Báez y Catán.
Uno de los elementos incorporados como evidencia surgió durante un allanamiento: los investigadores secuestraron un bidet sin uso que todavía conservaba las marcas del comercio damnificado. El hallazgo permitió vincular uno de los productos comercializados con la operación investigada.
La investigación por las presuntas estafas se suma a antecedentes penales de la pareja.
En marzo de 2023, Carla Ayelén Báez y Ignacio Gabriel Catán fueron condenados por comercialización de cocaína al menudeo en el barrio Aeroparque de Mar del Plata.
En ese proceso, Báez recibió una pena de cinco años de prisión, mientras que Catán fue condenado a 16 años y seis meses. La situación procesal de ambos incluyó además la declaración de reincidencia.
Ahora deberán afrontar un nuevo proceso judicial por las acusaciones vinculadas con las presuntas estafas mediante tarjetas de crédito.
El caso también vuelve a poner en escena el apellido de Rafael “El Cartonero” Báez, padre de Carla Ayelén.
Rafael Báez alcanzó notoriedad pública a fines de la década de 1980 luego de declarar como testigo en la causa por la muerte de Alicia Muñiz, por la que fue condenado el exboxeador Carlos Monzón.
Báez aseguró haber presenciado el hecho y su testimonio tuvo una fuerte repercusión durante aquel proceso judicial. Años después, fue procesado por falso testimonio, según registros periodísticos sobre el caso.
La causa actual, mientras tanto, se encamina hacia una nueva instancia judicial: el debate oral en el que deberán analizarse las pruebas reunidas y determinarse la responsabilidad de cada uno de los cuatro imputados.