La muerte del propietario de una vivienda de Mar del Plata dejó una escena bastante particular: cuando su hermano entró a la casa, descubrió que no solamente faltaban algunas cosas. Faltaban muchas. Y entre ellas, nada menos que un Peugeot 308 convertible.
La denuncia terminó abriendo una investigación que ahora tiene como principal sospechosa a una mujer de 41 años que había trabajado en el domicilio haciendo tareas de limpieza.
El hermano del fallecido fue quien advirtió que algo no cerraba cuando ingresó a la propiedad. Había numerosos objetos que ya no estaban donde debían estar y el auto también había desaparecido.
La denuncia llegó a la Fiscalía N.º 1, a cargo de María Florencia Salas, y desde allí comenzaron a revisar quiénes habían tenido acceso a la vivienda.
Las cámaras de seguridad y los testimonios de vecinos fueron armando el rompecabezas y llevaron a los investigadores hasta una mujer que había trabajado en la casa.
Con esos elementos, la fiscal pidió un allanamiento que fue autorizado por la jueza de Garantías Rosa Frende.
El procedimiento se realizó en una vivienda de la zona de Marconi y Quintana, donde los efectivos de la comisaría 3.ª encontraron una cantidad de objetos que llamó la atención.
Había dos televisores, un parlante, un sommier, una PlayStation 5 con dos controles, un compresor y varias herramientas.
El listado siguió con un atornillador, una pulidora eléctrica, una agujereadora y varios ventiladores. Como si fuera poco, también apareció una pistola de airsoft.
Y había algo todavía más importante: documentación relacionada con una vivienda y con el Peugeot 308 convertible que había sido denunciado como desaparecido.
El auto fue recuperado durante el operativo y quedó incorporado a la investigación.
Ahora la Justicia deberá determinar si todos los objetos encontrados pertenecían al hombre fallecido y si forman parte del mismo faltante denunciado por su hermano.
También se analizará la documentación encontrada para establecer su procedencia.
Después del allanamiento, la fiscal notificó a la mujer de 41 años que quedó imputada en una causa por hurto calamitoso.
La investigación todavía no terminó. Falta determinar cuándo salieron los objetos de la vivienda, cómo fueron trasladados y, sobre todo, si la mujer actuó sola o si hubo más personas involucradas.
Por ahora, la Justicia tiene una sospechosa, un auto recuperado y una lista bastante larga de cosas que, aparentemente, decidieron cambiar de domicilio sin avisarle a nadie.