Necochea tuvo durante 2025 una evolución particular en materia de seguridad. Mientras la Provincia de Buenos Aires registró una disminución de los homicidios dolosos, el distrito pasó de contabilizar 2 víctimas en 2024 a 7 durante 2025.
El dato forma parte del informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) y coloca a Necochea en el centro del análisis cuando se compara la evolución de los principales delitos registrados en territorio bonaerense.
La fotografía que surge de los datos es más amplia que la de los homicidios. También aparecen cambios en los robos, hurtos y delitos contra la propiedad, además de una problemática particular para un distrito con una importante extensión rural: la prevención del delito en campos y zonas productivas.
El indicador que más se destaca al analizar la situación de Necochea es el correspondiente a los homicidios dolosos.
Durante 2025 se registraron 7 víctimas en el distrito, frente a las 2 contabilizadas durante 2024.
El comportamiento local contrasta con el escenario provincial. En toda la Provincia de Buenos Aires se registraron 775 víctimas de homicidio doloso en 741 hechos, frente a las 820 víctimas del año anterior.
Esto representó una disminución del 5,5% y llevó la tasa bonaerense a 4,4 víctimas cada 100.000 habitantes.
En Necochea, la cantidad de víctimas registrada durante 2025 hizo que el indicador local se ubicara por encima de esa referencia provincial.
La diferencia entre Necochea y el conjunto de la provincia no significa que el distrito tenga el mayor volumen de homicidios de Buenos Aires.
Los municipios más poblados concentran cantidades absolutas mucho mayores. Entre ellos aparecen La Matanza, con 152 víctimas; Lomas de Zamora, con 51; Moreno, con 48; y General Pueyrredón, con 37.
El caso de Necochea adquiere relevancia principalmente por la evolución interanual y la relación entre la cantidad de víctimas y la población del distrito.
El análisis de los delitos contra la propiedad presenta otro aspecto de interés.
En Necochea, los robos simples mostraron un comportamiento que, según el material estadístico analizado, tendió a la estabilidad o a una disminución.
Sin embargo, la atención se concentra en aquellos episodios en los que aparecen violencia, intimidación o utilización de armas, una problemática que también forma parte del escenario provincial.
Esto incluye hechos registrados tanto en Necochea como en Quequén, donde la prevención de robos violentos constituye una de las principales preocupaciones vinculadas a la seguridad urbana.
La evolución provincial permite poner estos datos en perspectiva.
Durante 2025, la Provincia de Buenos Aires contabilizó 103.414 robos simples, frente a los 124.452 registrados en 2024.
La diferencia representa más de 21.000 hechos menos.
La tasa correspondiente a 2025 fue de 592,9 robos cada 100.000 habitantes.
En paralelo, se registraron 75.431 hurtos consumados, con una tasa de 432,4 cada 100.000 habitantes, además de 4.079 tentativas.
Pero detrás de la caída de los robos simples aparece otro dato que modifica la lectura general del fenómeno.
Los robos agravados registraron durante 2025 un incremento significativo en la Provincia de Buenos Aires.
Según los datos aportados por el SNIC, pasaron de 4.131 hechos en 2024 a 6.439 durante 2025.
Esto representa un aumento del 55,9%.
La tasa alcanzó los 36,9 hechos cada 100.000 habitantes.
De esta manera, el comportamiento de los delitos contra la propiedad presenta dos tendencias diferentes: mientras los robos simples disminuyeron, los robos agravados aumentaron.
La diferencia resulta importante porque no todos los robos presentan las mismas características ni el mismo nivel de violencia.
El escenario provincial funciona como contexto para analizar lo que ocurre en Necochea.
El desafío local no pasa únicamente por reducir la cantidad de robos y hurtos, sino también por observar qué modalidades presentan mayor violencia y dónde se concentran.
En un distrito que combina un núcleo urbano importante, Quequén, zonas comerciales, áreas turísticas y una extensa superficie rural, la distribución territorial del delito adquiere una importancia particular.
La temporada turística, las viviendas que permanecen desocupadas durante determinados períodos y los sectores periféricos forman parte de las diferentes realidades que deben contemplarse al analizar la seguridad local.
La extensión territorial del partido introduce además una problemática específica: la seguridad rural.
El delito en establecimientos agropecuarios y zonas productivas forma parte de las preocupaciones planteadas a nivel local, con situaciones que pueden involucrar abigeato, sustracción de maquinaria, herramientas e insumos.
La problemática llegó también al ámbito institucional.
En el Concejo Deliberante de Necochea se mantuvo bajo seguimiento el denominado Mapa del Delito Rural, con pedidos de información vinculados al funcionamiento y accionar de la Patrulla Rural durante el período 2024/2025.
La discusión sobre la seguridad en Necochea, por lo tanto, no se limita al casco urbano.
La comparación con otros distritos permite dimensionar las particularidades locales.
General Pueyrredón, donde se encuentra Mar del Plata, registró el mayor volumen de homicidios entre los distritos del interior y la Costa Atlántica incluidos en el análisis, con 37 víctimas.
Otros grandes centros urbanos del interior, como Bahía Blanca, presentan además dinámicas propias vinculadas con zonas industriales, transporte de cargas y áreas periféricas.
Necochea, en cambio, combina características urbanas y rurales que hacen necesario observar simultáneamente ambos escenarios.
Los datos de 2025 muestran que no existe una única tendencia para todos los delitos.
En la Provincia de Buenos Aires:
En Necochea, en cambio, el dato que más sobresale es el aumento de las víctimas de homicidio doloso:
2 en 2024 → 7 en 2025.
Ese incremento adquiere mayor relevancia al observar que ocurrió en un período en el que el indicador provincial tuvo una evolución descendente.
La información oficial permite identificar al menos tres cuestiones centrales para el distrito.
La primera es el incremento de los homicidios dolosos, que constituye el cambio más significativo respecto del año anterior.
La segunda es la necesidad de observar no solamente cuántos robos se producen, sino también qué características tienen esos hechos, especialmente frente al crecimiento provincial de los robos agravados.
Y la tercera es la particularidad territorial de Necochea: además de la seguridad urbana en Necochea y Quequén, existe un frente rural que involucra caminos, establecimientos agropecuarios y actividades productivas.
Los números del SNIC no explican por sí solos las causas de cada variación. Sí permiten, en cambio, establecer comparaciones y detectar cambios que deberán ser seguidos en los próximos períodos.
Para Necochea, el dato más contundente del informe 2025 queda marcado por una cifra: 7 víctimas de homicidio doloso, frente a las 2 registradas un año antes. A ese indicador se suma un escenario provincial en el que los robos simples disminuyeron, pero los robos agravados crecieron con fuerza.
La evolución de estos indicadores permitirá determinar si lo ocurrido durante 2025 representa un fenómeno puntual o el comienzo de una tendencia que continuará durante los próximos años.