El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó en su reporte sobre la Distribución del Ingreso que el 60% de la población ocupada percibía menos de un millón de pesos al mes al cierre del segundo trimestre del año. En tanto, ganar más de dos millones de pesos mensuales posicionó a las personas dentro del 10% de la población con mayores ingresos.
El informe oficial reflejó también que en el 60% de los hogares los ingresos sumados de sus miembros resultaron inferiores a $1.890.000. Los ingresos derivados del trabajo aportaron el 78,1% del total y los no laborales (asistencias sociales y rentas) el 21,9% restante. El impacto de los recursos no laborales resultó determinante en el decil de menores ingresos (67,3%), frente al decil más alto (13,4%).
En este marco, la desigualdad distributiva empeoró: el coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar subió de 0,424 a 0,428 respecto del mismo período del año anterior. El deterioro en la equidad ocurrió a pesar de un crecimiento económico del 2%. A la par, la desocupación avanzó del 7,6% al 7,9% por un aumento del empleo más precario, al tiempo que la pobreza creció del 31,6% al 32,2%.