El momento que durante tantos años pareció imposible finalmente llegó. Lionel Messi jugó su último partido con la Selección Argentina y cerró una etapa de más de dos décadas con la camiseta celeste y blanca. La despedida tuvo todos los condimentos que podía imaginar el mundo del fútbol: un Monumental colmado, un homenaje multitudinario, tres goles y una actuación decisiva del capitán.
La Selección Argentina derrotó 3-0 a Benín en una noche cargada de emociones. Más de 85 mil personas acompañaron al equipo y transformaron el estadio en el escenario de una despedida histórica para el futbolista que más partidos y goles convirtió con la Albiceleste.
Messi participó directamente en los tres goles argentinos. Primero asistió a Nicolás Otamendi, luego habilitó a Nicolás Paz y finalmente tuvo la posibilidad de cerrar su historia con la Selección con su sello inconfundible: convirtió de penal.
El partido comenzó con el desarrollo que se esperaba. Argentina tomó rápidamente el control de la pelota y se instaló en campo rival, mientras Benín se replegó y apostó principalmente por salir rápido de contra.
Pero a los diez minutos el fútbol quedó en segundo plano.
El árbitro detuvo el encuentro y el Monumental se convirtió en un enorme homenaje para Messi. Los aplausos, los cánticos y los fuegos artificiales acompañaron una ovación que recorrió cada rincón del estadio.
Fue una de esas imágenes destinadas a quedar para siempre en la memoria de los hinchas argentinos.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni mantuvo el protagonismo durante toda la primera etapa. Argentina manejó la posesión y buscó espacios ante un rival que prácticamente no resignó su postura defensiva.
La primera gran oportunidad llegó cerca de los 25 minutos.
Tras una asistencia de Rodrigo De Paul, Messi apareció dentro del área y alcanzó a desviar la pelota, aunque el remate terminó pasando muy cerca del palo derecho del arquero de Benín.
Argentina siguió buscando durante el resto del período, pero no logró quebrar el cero. El primer tiempo terminó 0-0 y dejó todo servido para una segunda mitad que tendría a Messi nuevamente como protagonista.
El complemento comenzó de la mejor manera para la Selección Argentina.
Messi recibió sobre el sector ofensivo y puso una pelota precisa dentro del área. Nicolás Otamendi apareció para conectar el centro y marcar el 1-0, desatando la celebración en el Monumental.
Poco después, el defensor tuvo su momento de despedida y dejó el campo de juego.
Cuando el partido se acercaba a la hora de juego, Messi volvió a aparecer.
Esta vez encontró a Nicolás Paz, una de las jóvenes figuras que aparece como una de las alternativas para tomar el protagonismo de la nueva generación de la Selección.
El futbolista recibió la pelota y sacó un zurdazo espectacular que terminó en el fondo del arco para establecer el 2-0.
La escena tuvo además un enorme valor simbólico: Messi asistiendo a Nico Paz, una de las caras del futuro de la Albiceleste.
La noche todavía tenía reservado el momento más esperado.
Benín cometió una infracción dentro del área y Argentina tuvo un penal a favor. La pelota quedó en manos de Messi.
El capitán tomó carrera y ejecutó con su zurda. Gol.
Lionel Messi marcó el 3-0 y convirtió el último tanto de su carrera con la Selección Argentina.
El festejo tuvo una carga emocional imposible de disimular. El Monumental volvió a rendirse ante su capitán mientras Messi recibía el abrazo de sus compañeros.
Sobre el cierre, incluso tuvo la posibilidad de marcar otro gol. El arquero de Benín respondió ante un potente remate del rosarino y la pelota terminó impactando contra el palo derecho.
Fernando Vejar marcó el final del partido y, con ese silbatazo, se cerró oficialmente una de las historias más extraordinarias del fútbol argentino.
Messi se despidió de la Selección Argentina después de más de 20 años defendiendo la camiseta celeste y blanca.
La emoción del capitán quedó reflejada inmediatamente después del encuentro.
Conmovido, Messi recordó a su familia y habló de lo que significó representar a la Argentina durante toda su carrera.
"Es difícil decir algo hoy, hay muchas emociones. Lo primero que pienso es en mi viejo. No me queda más que agradecer. Fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta durante más de veinte años", expresó.
El rosarino también aseguró que nunca dejó de luchar por la Selección, incluso durante los momentos más difíciles.
"En los peores momentos tuve ganas de pelear, de luchar, de dar el máximo, de estar siempre. No venir más va a ser un dolor muy grande. Me gustaría venir toda la vida. Jugar en la Selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar", afirmó.
Uno de los momentos más importantes de su discurso estuvo relacionado con el último Mundial.
Messi descartó que haya ocurrido algo extraño durante aquella competencia y sostuvo que el equipo dejó todo dentro de la cancha.
"El último Mundial ya fue demasiado por todo lo que me tocó vivir. Tuvimos el sueño de volver a ser campeones del mundo y estuvimos muy cerquita. No pasó nada raro como se dice, dimos todo", señaló.
También explicó que el desgaste físico y emocional fue determinante en el tramo final de la competencia.
"El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros a nivel de piernas y emocional. La realidad es que llegamos con lo justo. Lo peleamos, como lo hicimos siempre", agregó.

El capitán también dedicó buena parte de su mensaje al grupo que lo acompañó durante los últimos años y que consiguió una generación de títulos inédita para el fútbol argentino.
Messi destacó especialmente el compromiso de todos los futbolistas que compartieron la camiseta celeste y blanca con él.
"Todos los compañeros que tuve al lado siempre dejaron todo por esta camiseta. Siempre. Me hicieron cumplir el sueño desde chiquito: ser campeones del mundo, campeones de Copa América, de la Finalissima, de todo lo que jugamos", sostuvo.
Y resumió lo que representó compartir vestuario con esa generación:
"Era salir a competir y competir con cualquiera sabiendo que tenía guerreros al lado que se dejaban la vida".
Antes de despedirse, Messi dejó un mensaje dirigido al futuro de la Selección Argentina.
El rosarino advirtió que llegarán momentos complicados y pidió mantener la unidad que caracterizó al grupo durante los últimos años.
"Van a venir momentos duros, porque no es normal lo que hicimos. Y cuando vengan tenemos que estar todos juntos", sostuvo.
En ese sentido, remarcó la importancia de conservar la fortaleza del grupo y evitar que las dificultades internas afecten al seleccionado.
"Para conseguir objetivos grandes hay que hacer grupos fuertes y unidos. Hay gente que quiere ver mal a la Selección Argentina y no hay que dejarles el gusto", afirmó.

El Monumental no fue un escenario más para Messi. Allí mismo vivió uno de los momentos más importantes de su carrera.
El futbolista recordó aquella jornada que quedó marcada para siempre en la historia de la Selección Argentina y aseguró que todavía se emociona cuando vuelve a verla.
"Haber vivido lo que viví ese día no me lo voy a olvidar nunca más. Fue lo más lindo que me pasó. Hasta el día de hoy veo los videos y me emociono", recordó.
Finalmente llegó la despedida.
Messi reconoció que dejar la Selección Argentina representa uno de los momentos más dolorosos de su trayectoria.
"Hoy me toca vivir el día más triste de mi carrera, en el que le digo adiós a la Selección Argentina, adiós a todos ustedes. Los voy a extrañar", expresó.
Sin embargo, aclaró que seguirá acompañando al equipo desde otro lugar.
"Ahora voy a estar de este lado, con todos ustedes, bancando a estos chicos y a los que vengan", señaló.
Y cerró con una frase que resumió toda una vida ligada a la camiseta argentina:
"Los quiero, los voy a extrañar y soy un agradecido a Dios de ser argentino, orgulloso de ser argentino y de haber cumplido el sueño con todos ustedes".
La historia de Messi con la Selección Argentina tuvo todos los capítulos posibles: frustraciones, críticas, derrotas, renuncias, regresos y, finalmente, una etapa dorada que terminó con la conquista de la Copa América, la Finalissima y el Mundial.
Ahora, después de más de 20 años, el capitán dejó la cancha por última vez con la camiseta de Argentina.
Lo hizo como siempre quiso: ganando, haciendo goles, asistiendo y rodeado por millones de argentinos que durante años hicieron propio su sueño.
El último capítulo ya está escrito. La camiseta número 10 tendrá que continuar su historia, pero habrá una certeza que difícilmente cambie: hubo un antes y habrá un después de Lionel Messi en la Selección Argentina.