La licitación para la explotación del Casino de Necochea quedó desierta luego de que las propuestas presentadas no cumplieran con las condiciones establecidas por el Instituto Provincial de Lotería y Casinos. La situación abre un nuevo interrogante sobre el futuro de la sala de juegos y su eventual proceso de modernización.
La definición se conoció en el marco de las últimas resoluciones adoptadas por el organismo bonaerense, que muestran realidades diferentes para dos de las principales salas de juego de la costa atlántica: mientras el proceso correspondiente a Necochea no logró avanzar, la Provincia concretó la adjudicación de la explotación integral del Casino Sasso de Mar del Plata.
El proceso licitatorio destinado a definir la explotación de la sala de juegos de Necochea no tuvo un resultado favorable para la continuidad del procedimiento.
Luego del análisis de las ofertas recibidas, el Instituto Provincial de Lotería y Casinos determinó que las propuestas no alcanzaban los requisitos técnicos y económicos previstos en los pliegos de bases y condiciones.
De esta manera, la licitación quedó sin adjudicación y el futuro de la unidad de explotación permanece pendiente de una nueva definición por parte de las autoridades provinciales.
La decisión genera particular atención en Necochea debido al peso que el complejo tiene dentro de la actividad turística, recreativa y económica de la ciudad.
El escenario fue diferente en Mar del Plata, donde la Provincia avanzó con la adjudicación de la explotación integral del Casino Sasso, ubicado en el complejo hotelero de Punta Mogotes.
La concesión tendrá una duración de 20 años e incluye tanto la operación de la sala de juegos como las tareas vinculadas con el mantenimiento y la adecuación de las instalaciones.
El objetivo del proceso es garantizar la continuidad de la actividad y promover una puesta en valor del establecimiento, considerado uno de los espacios vinculados a la oferta turística y recreativa de Mar del Plata.
Las resoluciones dejan expuesta una diferencia entre las dos plazas. Mientras Mar del Plata consiguió avanzar con una concesión de largo plazo, en Necochea el proceso no pudo concretarse.
La situación plantea un desafío para el Instituto Provincial de Lotería y Casinos, que deberá definir qué estrategia adoptar para volver a poner en marcha el proceso relacionado con el casino necochense.
La falta de una adjudicación también posterga las expectativas vinculadas con una eventual renovación de las instalaciones y una nueva modalidad de gestión.
Por el momento, no se informaron nuevos plazos para una eventual convocatoria ni se precisaron las condiciones que tendrá un futuro proceso licitatorio.
La próxima decisión de las autoridades provinciales será clave para determinar si se realiza un nuevo llamado, si se modifican las condiciones originales o si se adopta otra alternativa para la explotación de la sala.
En Necochea, la atención estará puesta en esas definiciones debido a la importancia que el casino tiene como espacio de entretenimiento y por su impacto sobre la actividad económica y turística local.
Mientras tanto, el Casino de Necochea queda nuevamente ante un escenario de incertidumbre, a la espera de que la Provincia determine los próximos pasos para definir su futuro.