Al menos 50 personas murieron y otras 179 resultaron heridas tras un grave accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, España. El siniestro involucró a dos formaciones de alta velocidad y provocó la interrupción del servicio de trenes AVE entre Madrid y Andalucía, mientras los equipos de emergencia desplegaban un amplio operativo de rescate y asistencia.
El accidente se produjo alrededor de las 8:54 de la mañana, hora local, en un tramo ferroviario situado entre las localidades de Los Yébenes y Urda, en la provincia de Toledo.
Según los primeros reportes difundidos por medios locales y agencias internacionales, estuvieron involucrados un tren de alta velocidad de Renfe y una formación de la empresa Iryo.
Las primeras hipótesis indicaban que el tren de Iryo se encontraba detenido sobre las vías por motivos que todavía no habían sido establecidos cuando fue impactado desde atrás por la formación de Renfe.
Como consecuencia del choque, dos coches del tren de Iryo descarrilaron y cayeron por un terraplén, lo que agravó las consecuencias del siniestro.
Las causas del accidente permanecían bajo investigación y el número de víctimas podía modificarse a medida que avanzaran las tareas de rescate y se conociera el estado de los pasajeros afectados.
Tras el choque, se desplegó un importante dispositivo de asistencia en la zona para evacuar a los pasajeros, atender a los heridos y trasladar a los pacientes que requerían atención médica urgente.
En el operativo participaron bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, efectivos de Protección Civil de distintos municipios cercanos, tres helicópteros sanitarios y dos unidades móviles de vigilancia intensiva.
Además, el Gobierno de Castilla-La Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia (Platecam) en fase de emergencia, situación operativa 1, para coordinar la respuesta ante la magnitud del siniestro.
El Ayuntamiento de Urda también preparó instalaciones municipales para recibir a las personas afectadas y brindar asistencia a quienes necesitaran refugio o acompañamiento mientras se desarrollaban las tareas de rescate.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, manifestó su consternación por el accidente ferroviario y aseguró que los servicios de emergencia trabajaban en el lugar para atender a las víctimas y garantizar la seguridad de los afectados.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el mandatario expresó su preocupación por la gravedad del siniestro y señaló que mantenía contacto permanente con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El Gobierno central y las autoridades regionales seguían de cerca el desarrollo del operativo, en coordinación con los organismos encargados de la asistencia y la gestión de la emergencia.
La empresa ferroviaria Renfe confirmó que el accidente se produjo en el corredor de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía.
Por su parte, Adif, el organismo responsable de la infraestructura ferroviaria española, informó que la circulación quedó interrumpida tras el choque entre las dos formaciones.
La suspensión afectó a los servicios de alta velocidad de la línea Madrid-Andalucía y se mantuvo mientras los equipos de emergencia trabajaban en el lugar y se evaluaban los daños ocasionados en los trenes y las vías.
Las circunstancias que provocaron el choque todavía no estaban esclarecidas. Las primeras informaciones apuntaban a un impacto por alcance, pero las autoridades debían determinar por qué una de las formaciones se encontraba detenida y cómo se produjo la colisión.
Mientras continuaban las tareas de evacuación y asistencia, los investigadores avanzaban en la recopilación de información para establecer la secuencia de los hechos.
El accidente ferroviario en Toledo dejó un balance inicial de al menos 50 muertos y 179 heridos, además de una fuerte alteración en el transporte de pasajeros entre Madrid y el sur de España.