La concejal del PRO, Eugenia Vallota, presentó en el Honorable Concejo Deliberante de Necochea un proyecto de ordenanza que busca establecer la separación obligatoria de residuos reciclables en restaurantes, bares, confiterías, cafeterías, cervecerías y otros establecimientos gastronómicos del distrito. La iniciativa pone de relieve el evidente incumplimniento del intendente con sus propias promesas sobre el tratamiento de la basura en el distritro.
El proyecto macrista puso nuevamente en discusión la gestión de los residuos en el partido de Necochea, en particular la necesidad de reducir la cantidad de materiales recuperables que terminan en el basural a cielo abierto, donde quedan expuestos a prácticas de disposición inadecuadas, incluida la quema. Desde el año 2022 la Municipalidad tiene pendiente la construcción de una planta de tratamiento de residuos solidos urbanos, que actualmente es un galpón vacío y dos cavas en 86 y 107.
El proyecto del PRO local propone que los establecimientos gastronómicos separen botellas y envases plásticos, tapas, cartones, papeles y latas antes de desecharlos, para evitar que estos materiales se mezclen con los residuos comunes y pierdan la posibilidad de ser recuperados.
Además, contempla la instalación de recipientes diferenciados para residuos reciclables y no reciclables en sectores de autoservicio y espacios destinados a los clientes. De esta manera, se busca involucrar también a los consumidores en la separación de los desechos. Vale decirlo, por un tiempo la Comuna instaló vistosos containers coloridos que sirvieron más como cartel proselitista que como campaña de concientización: se invitaba a separar los residuos desde el origen aunque luego no había ningun programa de gestión por los mismos, por lo que el programa quedó virtualmente suspendido.
Uno de los puntos centrales de la propuesta de la concejal Vallota es fortalecer el circuito de recuperación de materiales de la Asociación Civil Todo para Ellos, favoreciendo que los residuos reciclables puedan incorporarse a su actividad, con beneficios tanto ambientales como sociales.
La iniciativa establece un plazo de adecuación de 90 días a partir de la reglamentación de la ordenanza. También prevé campañas de concientización y un esquema de sanciones progresivas para los establecimientos que no cumplan con las disposiciones.
Con esta presentación, Vallota busca impulsar una herramienta concreta para disminuir el volumen de residuos que llega al basural, promover la economía circular y fomentar prácticas más responsables en el sector gastronómico.
El proyecto abre, además, el debate sobre el papel del Departamento Ejecutivo en la política ambiental local y sobre la necesidad de avanzar en medidas sostenidas para mejorar la separación, recuperación y disposición de los residuos en Necochea y Quequén. A cambio de la instalación de la planta de separación que todavía está pendiente, la Comuna reconoció una deuda de 1000 millones de pesos a la empresa concesionaria de la basura por un servicio que nunca prestó.