30/10/2026 - Edición Nº688

Argentina

Leche maternizada falsificada: detectaron una toxina seis veces por encima del límite permitido

29/10/2026 10:46 |



Una investigación de la Policía Federal desarticuló un circuito de fabricación, almacenamiento y comercialización de leche maternizada falsificada que representaba un potencial riesgo para la salud de los bebés. Los análisis del SENASA detectaron niveles de aflatoxina M1 superiores en más de seis veces al máximo permitido por el Código Alimentario Argentino.

La causa se inició tras una denuncia de la representación legal de Sancor, luego de que varias familias reportaran efectos adversos en sus hijos después de consumir leche en polvo que habría sido comercializada como un producto de esa marca.

Catorce allanamientos en Buenos Aires y el conurbano

A partir de las primeras denuncias, los investigadores reconstruyeron el circuito de distribución y determinaron que la mercadería no correspondía a productos originales, sino a una presunta falsificación alimentaria.

Las tareas permitieron identificar inmuebles utilizados para almacenar los envases antes de su comercialización, así como publicaciones y operaciones de venta realizadas a través de plataformas digitales.

La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Federal N.º 2 de Lomas de Zamora, que ordenó un operativo con 14 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y distintos puntos de la provincia.

Los procedimientos se realizaron en los partidos de Ezeiza, Quilmes, San Vicente, Lanús, Cañuelas y Roque Pérez.

Como resultado, las fuerzas de seguridad secuestraron más de 500 unidades de leche de fabricación no controlada, además de un vehículo, teléfonos celulares, computadoras, dinero en efectivo y documentación que podría resultar clave para establecer cómo funcionaba la organización.

Detectaron una toxina en niveles muy superiores a los permitidos

El principal dato de alarma surgió de los análisis de laboratorio realizados sobre las muestras incautadas.

Según los resultados incorporados a la causa, el SENASA detectó concentraciones de aflatoxina M1 superiores en más de seis veces al límite establecido por el Código Alimentario Argentino.

La aflatoxina M1 es una toxina que puede aparecer en la leche cuando los animales consumen alimentos contaminados con aflatoxina B1, una sustancia producida por determinados hongos. Su presencia por encima de los límites reglamentarios constituye un riesgo sanitario, especialmente cuando se trata de productos destinados a la alimentación infantil.

El informe técnico concluyó que la mercadería analizada no era apta para el consumo humano.

Errores en los envases permitieron advertir la falsificación

Además de la contaminación detectada, los investigadores encontraron diferencias entre los envases secuestrados y los del producto original.

Entre las irregularidades se identificaron errores de impresión, como las palabras «Adventencia» y «Olico», junto con diferencias en el tamaño y la calidad de la cuchara plástica incluida en los paquetes.

Los envases tenían consignado el siguiente lote: L F-011207563, con fecha de elaboración del 10 de enero de 2026 y vencimiento previsto para el 10 de enero de 2027.

La mercadería fue retirada del circuito comercial durante los procedimientos, con el objetivo de impedir que continuara su distribución.

Cinco personas quedaron a disposición de la Justicia

En el marco de los allanamientos fueron identificadas cinco personas mayores de edad: dos ciudadanos argentinos, dos ciudadanos chinos y un ciudadano paraguayo.

Todos quedaron a disposición de la Justicia junto con los elementos secuestrados, mientras avanza la investigación para determinar las responsabilidades de los involucrados y reconstruir el alcance de la comercialización.

La causa investiga una presunta infracción a la Ley 22.362, vinculada con marcas y designaciones, en el marco de una maniobra que también encendió las alarmas por sus posibles consecuencias sanitarias.

El caso pone el foco en los riesgos asociados a la venta de alimentos falsificados y en la importancia de verificar la procedencia de los productos, especialmente cuando están destinados a bebés y niños pequeños.

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