El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en las tarifas del gas que comenzará a regir desde el 1º de mayo en todo el país. La medida, publicada en el Boletín Oficial a través de resoluciones del ENARGAS, llega en un contexto de alta demanda energética y ya genera consecuencias concretas, como la falta de suministro de GNC en estaciones del conurbano bonaerense.
El ajuste tarifario autorizado incluye varios factores técnicos que impactan directamente en la factura final de los usuarios:
Actualización del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST)
Desde el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, argumentaron que la actualización “resulta razonable y prudente” para sostener el funcionamiento del sistema energético.
En paralelo al anuncio oficial, se registraron cortes en el suministro de GNC en distintas estaciones de servicio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Las distribuidoras Naturgy BAN y Metrogas interrumpieron el abastecimiento a contratos interrumpibles debido a un fuerte incremento en la demanda, lo que puso en tensión la capacidad del sistema.
Para los usuarios residenciales del AMBA, el incremento promedio ronda el 4% en relación a abril.
En el interior bonaerense, donde opera Camuzzi Gas Pampeana, el impacto será mayor.
Para usuarios de categoría R1:
Esto implica que, dependiendo del consumo, las boletas podrían mostrar aumentos superiores al promedio registrado en el área metropolitana.
El nuevo esquema tarifario no solo refleja el incremento del precio del gas, sino también ajustes estructurales del sistema que seguirán aplicándose de forma escalonada en los próximos años. En ese sentido, los usuarios deberán prestar atención a:
Con este nuevo ajuste, el costo del servicio continúa en alza en línea con la política de actualización tarifaria del Gobierno, mientras crece la preocupación por el impacto en los bolsillos y la estabilidad del sistema energético en momentos de alta demanda.