El último fin de semana se registró un nuevo y violento robo automotor en el centro de Necochea. Más precisamente en calle 60 casi 65, a la vuelta del Centro Operativo de Monitoreo. Allí, en horas de la madrugada, 4 personas abordaron a un hombre para robarle. Primero le pidieron el celular y dinero, lo de rutina. Luego, ante la negativa de la víctima, procedieron a la violencia. Tras forcejear y propinarle algunos golpes y empujones, lo redujeron mostrándole un cuchillo, le quitaron las llaves de su vehículo y se lo llevaron.
El hombre estaba ingresando a su vivienda al momento del robo. Eran alrededor de las 3.30 de la madrugada del domingo y la calle estaba desierta. Los sujetos, 3 hombres y una mujer, se fugaron en su Chevrolet Agile color turquesa, sin dejar rastros. Inmediatamente se radicó la denuncia y comenzó la investigación.
Hasta el momento no ha habido avances ni indicios de los sospechosos ni tampoco del destino del vehículo. En las redes sociales, amigos y allegados a la víctima, compartieron la imagen del auto por si algún ciudadano se cruzaba con él. Sin embargo, no ha habido novedades.
El robo automotor se ha convertido en la principal problemática de seguridad tanto en Necochea como en Mar del Plata. Como señaló este medio días atrás, vehículos robados en nuestra ciudad terminan siendo hallados en "La Feliz" y viceversa. En causas judiciales y estadísticas oficiales, elaboradas por el municipio de General Pueyrredón, se habla del "corredor delictivo", haciendo referencia a una estructura aceitada que opera desde hace décadas en nuestra región. ¿Se puede hablar de "zona liberada"?
El agravante es el empleo de la violencia en esos robos. En lo que va del año se registraron tres hechos de este tipo, en el que los delincuentes utilizaron armas para amedrentar a sus víctimas y quitarles el auto. En julio, delincuentes encañonaron a un hombre que estaba de acompañante y se apoderaron de una Toyota Hilux en Quequén. Luego, una vecina fue encañonada por dos delincuentes que se llevaron su Toyota Cross en el barrio Banco Provincia, cuyo rodado apareció días más tardes en Mar del Plata. Ahora, este hecho a la vuelta del Centro Operativo de Monitoreo, en el que la víctima tuvo que soportar una amenaza con cuchillo.
Sin dudas la situación es sumamente límite y las respuestas tardan en llegar. Resulta simbólico que un robo de estas características haya ocurrido a escasos metros del COM, lo que la gestión de Arturo Rojas presenta como el emblema de la prevención y el combate del delito. Justamente, fueron esas dos cosas las que están faltando en el propio barrio donde lo instalaron.